22 de septiembre de 2026
Transportistas, sindicatos y organizaciones sociales de Bolivia anunciaron movilizaciones por el alza del precio de los combustibles tras el fin de la subvención gubernamental al diésel, decretada el 19 de septiembre y que ya repercute en las tarifas del transporte y en los precios de los productos. La medida, comunicada la medianoche del viernes por el presidente Rodrigo Paz Pereira mediante el Decreto Supremo 5.716, puso fin al esquema subsidiado y estableció un nuevo precio de referencia para el diésel. Según la administración, la eliminación del subsidio forma parte de un programa para enfrentar la crisis económica, reducir el peso fiscal de los combustibles y mejorar el abastecimiento, luego de meses de escasez. La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó la medida, que diversos sectores ya califican como «dieselazo», y advirtió que la decisión representa un duro golpe a la economía popular, vulnera la estabilidad de las familias trabajadoras y desencadenará un proceso inflacionario que afectará el costo de la canasta básica y los medios de vida.
