21 de octubre de 2026

La Comisión de Asociados de la filial 437 La Cumbre del Banco Credicoop llevó adelante la charla «Economía, inteligencia artificial y el mundo del trabajo», un encuentro coorganizado entre el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos Filial La Plata y la Cátedra Libre Cooperación y Trabajo de la Universidad Nacional de La Plata.
La bienvenida estuvo a cargo de la gerenta de la filial, Natalia Britos; luego, Jeremías Morello, oficial de Negocios y Pyme, realizó la apertura de la actividad, de la que participaron autoridades e integrantes de la Comisión de Asociados del banco, como Javier Ruiz, gerente zonal, y cooperativas y organizaciones vinculadas a la institución.
También estuvo presente Ricardo Gil, presidente del IMFC La Plata, quien manifestó: «Los economistas suelen mostrar la coyuntura, pero hay que analizar la historia para buscar la relación entre las causas y las consecuencias; aprender de nuestra propia historia para entender qué puede pasar si repetimos recetas de hace 35 años». En ese sentido, reivindicó la categoría de economía política: «A la definición de economía le sacaron la palabra «política» para que parezca algo superior a lo que hay que supeditar todo. Pero si la economía no está supeditada al bien común y no tiene un sentido humano, no es una herramienta útil».
Durante la charla, Gil exhibió un video explicativo sobre la concentración económica global para dimensionar la problemática de la desigualdad. Reflexionó sobre cómo, mientras la población mundial supera los 8.000 millones de personas, una fracción ínfima de la población hiperconcentrada posee más riqueza que miles de millones de seres humanos. En ese marco, contrapuso la lógica financiera hegemónica con los valores del sector social: «Desde el humilde y pequeño espacio de las cooperativas pensamos que ayudamos a construir un mundo mejor, más equitativo, igualitario y participativo».
Rubén Seijo, docente e investigador de la Universidad Nacional de Quilmes, comenzó su intervención reivindicando el rol fundamental de la universidad pública en la formación profesional y en la democratización del conocimiento. En su exposición abordó críticamente las reformas en el mundo del trabajo y analizó los alcances de la denominada «ley de modernización laboral». «Las instituciones del trabajo nacieron para compensar las desigualdades estructurales e históricas entre el capital y el trabajo. No hay una negociación entre iguales; existe una asimetría de poderes», sostuvo.
Al analizar el impacto del desarrollo tecnológico en el empleo y reflexionar sobre cuáles pueden ser las nuevas tareas humanas, el investigador advirtió sobre los primeros efectos del uso de algoritmos en el mercado de trabajo: «Si bien no se perdieron muchos puestos de trabajo sobre el área en el mundo, algunos de los primeros estudios lo que están demostrando es que un problema es que los que están entrando menos a trabajar son los jóvenes que tienen entre 20 y 23 años, los juniors». Sobre esta problemática, explicó que las empresas están tomando menos personal joven para realizar tareas repetitivas porque ahora las resuelven con inteligencia artificial, lo que plantea un dilema de formación a futuro: «Antes tomarías un junior para una tarea repetitiva, pero ese junior luego va a aprender para llegar a ser jefe. Si no empiezan a formarse los que mañana serían los que tomen decisiones más importantes, ¿cómo resolvemos ese problema?».
En esa misma línea, Seijo propuso desmitificar la neutralidad de estas herramientas tecnológicas y de la propia IA: «En esencia, es un espejo estadístico del conocimiento humano, pero no es un buscador de verdades absolutas, porque los algoritmos captan información, pero la procesan sin conocer el contexto. En todo caso, el procesamiento tiene el sesgo que le ponen quienes hacen ese algoritmo o quienes les pagan el sueldo a quienes hacen ese algoritmo».
Respecto de la agenda actual, cuestionó figuras como el banco de horas, la flexibilización de las vacaciones, el fondo de cese laboral y la desregulación de las plataformas digitales, que convierten a trabajadores dependientes en falsos «autónomos» o «microempresarios» desprovistos de derechos.
Al finalizar las exposiciones, se abrió un espacio de preguntas e intercambio con las y los asistentes para debatir colectivamente los desafíos del movimiento cooperativo y de la clase trabajadora en el contexto actual. Asimismo, Etelvina Latorre, presidenta de la Comisión de Asociados, destacó la importancia de sostener estos ámbitos de formación, debate y construcción comunitaria dentro del Banco Credicoop.
