29 de agosto de 2026
Luego de expresar, en un telegrama, su dolor por lo ocurrido en Nepal el miércoles 26 de agosto a causa de las inundaciones que afectaron a una extensa región cercana al Tíbet, León XIV ha enviado una ayuda económica, acordada con la Nunciatura Apostólica de Nepal, para atender las necesidades más urgentes de la población afectada por la catástrofe. La contribución ayudará a Cáritas Nepal, que trabaja bajo la dirección del Vicariato Apostólico, en las actividades que ya están en marcha desde las primeras horas posteriores a la inundación: proporcionar asistencia inmediata con alimentos, artículos de primera necesidad y espacios de acogida para quienes lo han perdido todo.
“Se trata de una primera ayuda que el Santo Padre, como en otras ocasiones, ha querido enviar para atender las necesidades primarias y urgentes de la población”, explicó el prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, el arzobispo Luis Marín de San Martín. “Es un signo rápido y concreto para transmitir, sobre todo a los más vulnerables, la cercanía y la ternura del Santo Padre, como una caricia de la Iglesia que los acompaña y los sostiene”.
De acuerdo al último balance tras la catástrofe, se habla ya de más de 630 muertos y casi 3.000 personas desaparecidas en las distintas regiones afectadas, entre ellas más de 500 extranjeros. El ejército nepalí ha sido desplegado para ayudar a rescatar a más de 100 personas que se cree que están atrapadas dentro del túnel de una central hidroeléctrica en el distrito más afectado del país.
También la Conferencia Episcopal Italiana se ha movilizado para prestar ayuda a Nepal, así como a otras zonas del mundo afectadas por desastres naturales, entre ellas Colombia, Perú e Indonesia. Se ha decidido destinar un total de 500.000 euros procedentes de los fondos del 8 por mil que los ciudadanos asignan a la Iglesia católica para responder a las necesidades más urgentes.
