12 de septiembre de 2026
Este sábado inició en Nueva Delhi, India, la 18.ª cumbre de los BRICS, con la reunión de los jefes de delegación de los países que integran el bloque (Brasil, China, Egipto, Etiopía, India, Indonesia, Irán, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos, además de los socios desde 2025: Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam). Se trata de la cita anual más esperada de las economías emergentes y llega en un momento en el cual la escalada de las tensiones geopolíticas y una turbulencia económica global han puesto al grupo en el centro de la atención mundial.
El primer ministro indio, Narendra Modi, tuvo a su cargo la apertura oficial y recibió a los líderes de los países miembros. La primera jornada está dedicada a la reunión de los jefes de delegación, en la que se trazan las prioridades de la cita, detalló Telesur.
La India ejerce la presidencia rotativa del bloque bajo el lema “Construyendo para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad”, un enfoque que sus promotores describen como centrado en las personas y en la humanidad, en la línea expresada por el propio Modi en la Cumbre de Río de 2025.
Este año, uno de los ejes más sensibles de la cumbre es el financiero. Se espera que se alcancen acuerdos comerciales internacionales que contemplen el uso de monedas alternativas al dólar en el mercado global, un debate que cobró fuerza tras las sanciones contra Moscú y Beijing con el uso de la moneda estadounidense como herramienta de presión.
En paralelo, se busca avanzar en la interconexión de plataformas de pago instantáneo, entre ellas el sistema UPI de la India y el Pix de Brasil. También se explora la compatibilidad entre las monedas digitales emitidas por los bancos centrales del bloque (CBDC), un terreno donde los países miembros han avanzado a ritmos distintos pero con objetivos convergentes.
Además, otro proyecto sobre la mesa es la posible firma de un convenio que conecte los fondos de inversión y de pensiones de los miembros con megaproyectos de infraestructura y energía. Y sobre los principios éticos ya adoptados por el grupo, se debate la aplicación de herramientas de inteligencia artificial para elevar la productividad en los sectores público y económico.
