15 de octubre de 2026
Lo dejamos acá
Director: Hernán Goldfrid
Intérpretes: R. Darín, D. Peretti, A. Bengoechea, I. Efron, A. Politti
País: Argentina
Netflix

Tensión. Peretti y Darín, un escritor en problemas y un terapeuta poco ortodoxo.
Foto: Prensa/Alan Roskyn / Netflix
Presentada en el Festival de San Sebastián, donde Ricardo Darín aportó su rostro al afiche de esta edición, Lo dejamos acá combina comedia y suspenso en una historia que comienza como una parodia al psicoanálisis y, progresivamente, vira hacia el thriller de misterio.
Darín interpreta a Ulises Verón, un terapeuta reconocido por sus métodos poco ortodoxos para solucionar los problemas de sus pacientes. En vez de largas sesiones indagando en el pasado familiar, el profesional propone tips claros y efectivos para resolver los conflictos de sus atendidos. La cosa cambia cuando llega a su consultorio el famoso escritor Martín Bouchard (Diego Peretti), quien atraviesa un bloqueo creativo y no puede avanzar con su novela. Para superar el problema, Verón aplica una idea que traspasa todos los límites.
Lo que empieza como una clara parodia al psicoanálisis y sus métodos, con un humor no siempre efectivo pero reconocible, cambia en la segunda mitad hacia el thriller de misterio. Director de Tesis sobre un homicidio (con Darín) y Música en espera (con Peretti), Hernán Goldfrid demuestra que se desenvuelve con mayor comodidad en los momentos de suspenso y en la construcción de una tensión de tono hitchcockiano que en los pasajes de comedia, que descansan principalmente en algunas miradas y situaciones elocuentes.
Los indicios aparecen apenas sugeridos en el guion de Emanuel Diez: el psicólogo es presentado con un contraluz que no determina del todo su figura o, mejor dicho, sugiere un costado oscuro que iremos conociendo con el avance de la trama; mientras que la música de Roque Baños contribuye a acrecentar una atmósfera que oscila entre la comedia y el suspenso.
Sucede que el tono de la película, con su viraje del humor a la tensión, y sus vueltas de tuerca finales, puede generar cierta distancia respecto de lo que venía planteando la historia. El relato conserva su atractivo y consigue sostener la intriga, aunque algunas inconsistencias narrativas aparecen a medida que avanza y hacen que determinados giros resulten menos orgánicos de lo esperado.
Ricardo Darín y Diego Peretti son vitales para sostener buena parte de la producción. Su carisma y presencia en pantalla para la comedia hacen llevadera la trama, incluso en sus momentos más desparejos.
Darín compone a ese psicólogo obsesivo que se plantea como una persona con sentido común, tan experimentado en su profesión que conoce como nadie los costados ineficaces de su trabajo y, por eso mismo, se anima a transformar la ecuación con el fin de mejorarle la vida a la gente. Claro que la obsesión por seguir sus ideas, por más extremas que sean, lo lleva progresivamente a convertirse en un personaje más oscuro y hasta peligroso. Por su lado, Peretti interpreta a un escritor narcisista, refinado y excéntrico, un estereotipo que refuerza la comedia con su costado más vulnerable. Juntos sostienen la «terapia alternativa», por más disparatada que pueda resultar en los papeles.
Pero la película no se queda solamente en esa relación y amplía su juego hacia la representación de la realidad y la ficción. La tarea del analista sobre los dichos de su paciente termina llevando a la recreación ficcional del asunto, donde el libro por escribir adquiere un papel cada vez más importante. Sin adentrarnos demasiado en la trama, Lo dejamos acá propone un juego de espejos que busca desorientar al espectador y sumar nuevas capas al relato.
