10 de octubre de 2026
Según reportó la agencia de noticias Reuters, tras la realización de entrevistas y el análisis de documentos legales, se registraron hasta el momento 28 casos de lesiones sufridas a causa del uso de la fuerza policial en Francia para reprimir las protestas estudiantiles que reclaman por la escasez de docentes en los liceos, problemas de infraestructura y, la más importante, la anulación de parcoursup, la plataforma nacional para la preinscripción en el primer año de la enseñanza superior, una medida de Emmanuel Macron que, argumentan, tamiza el acceso a la educación en función del rendimiento académico. Además, el Gobierno anunció un recorte de 54 millones de euros en Educación en el Presupuesto 2027. De los casos relevados, unos 15 se encuentran bajo investigación por la Inspección General de la Policía Nacional, IGPN. Estos casos involucran el uso de balas de goma, granadas aturdidoras, gases lacrimógenos, porras y cargas a caballo.
En dos casos, una persona perdió un ojo o resultó herida por balas de goma. En otro, un joven de 15 años en Lens perdió la mano, probablemente por una granada aturdidora, según el ministro del Interior, Laurent Núñez, quien suspendió el uso de granadas aturdidoras mientras se investiga el caso.
El conflicto tiene su origen en la falta de profesores, según denuncian los estudiantes, y en que muchos docentes ausentes no son reemplazados. Las protestas comenzaron en barrios populares y luego se extendieron a sectores de mayores ingresos.
La respuesta gubernamental tuvo inicialmente un fuerte componente represivo. Francia señaló que las imágenes de adolescentes heridos provocaron un cambio en la opinión pública y que el gobierno terminó suspendiendo el uso de determinadas granadas policiales de alta potencia, aunque se sigue utilizando las balas de goma, detalló el diario Perfil.
El conflicto se profundiza por el proyecto de presupuesto del gobierno, que contempla 54.000 mil millones de euros en recortes y la eliminación de 1.700 puestos docentes. Para Francia, esto significa “echar un poco más de combustible al fuego”.
