15 de octubre de 2026
Un grupo de personas sumidas en la indigencia esperaba, con algo de incredulidad, un almuerzo y un kit de elementos más seguros para consumir crack, cocaína fumable. Estaban en la Plaza Garay, en Constitución. Habían llegado antes que los organizadores y aprovecharon para acomodar las sillas y colocar la olla con guiso sobre una mesa. Luego hubo una charla sobre cuidados y, mientras recibían el kit, mostraron sus heridas. La mayoría tenía las manos y los dedos cortados e infectados, y el labio inferior caído, lleno de llagas. «Nos preocupa que hace dos años se profundizó y extendió la situación de consumo problemático, con la cocaína fumable como la droga más extendida y dañina, entre trabajadoras sexuales, personas que quedaron sin hogar y trabajadores de la informalidad», dijo a elDiarioAR Georgina Orellano, secretaria de AMMAR, el sindicato de trabajadoras sexuales. Junto a ARDA, la Asociación de Reducción de Daños, el sindicato organizó el encuentro al que asistieron unas 65 personas, se repartieron más de 50 viandas, se hicieron encuestas anónimas y se entregaron 33 kits.
