25 de enero de 2023
Lima vivió ayer su jornada de protesta más violenta, con varias personas heridas por perdigones y piedras, entre ellas dos fotógrafos de medios internacionales, mientras al sur la convulsión social obligó a un nuevo cierre del aeropuerto de Cusco, epicentro del turismo en Perú. En la región Ica, a 300 kilómetros al sur de Lima, ocho suboficiales de la Policía Nacional del Perú (resultaron heridos en un ataque al margen de una multitudinaria manifestación para bloquear un tramo de la carretera Panamericana Sur, según informó el Ministerio de Interior. En tanto, en Cusco, la ciudad inca más turística de Perú, se cerró el aeropuerto una vez más «en salvaguarda de la integridad de las personas y la seguridad de las operaciones aeronáuticas», de acuerdo con el ministerio de Transporte. En un pueblo de la región de Puno, 1.350 kilómetros al sur de Lima, ingresó un contingente militar marchando por la calle principal, con el objetivo de continuar la represión.
