26 de febrero de 2023
La organización internacional recomendó “suspender las compras de armas tipo Taser y otras de electrochoque, así como su uso, hasta que no se realice una investigación rigurosa, independiente e imparcial sobre su uso y efectos”.
Para Amnistía, las armas de este tipo sólo podrían autorizarse en el caso de que se pueda “asegurar que todos los funcionarios reciban formación adecuada y basada en los estándares internacionales sobre uso de la fuerza”. Además, propuso “prohibir terminantemente su uso contra mujeres embarazadas, ancianos, niños, niñas y jóvenes menores de edad, personas con trastornos emocionales, personas que presenten alguna discapacidad psíquica o física, personas en situaciones de vulnerabilidad, personas bajo los efectos de las drogas”.
De esta manera, ONG humanitaria envió un “pedido de acceso a la información” al Ministerio de Seguridad tras el anuncio del ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quien confirmara que se encuentra en tratativas para adquirir ese tipo de pistolas para grupos de fuerzas federales.
De acuerdo a la organización internacional, este tipo de armas “tienen la capacidad de infligir dolor severo pulsando un botón, pero casi no deja huellas en la persona y el sufrimiento serio causado no es visible para la fuerza de seguridad que está utilizando”.
