16 de mayo de 2023
La pobreza alcanzó al 61,6% de los niños, niñas y adolescentes en 2022. Mientras que la indigencia llegó al 13,1%. 8,2 millones de niños que viven en hogares con ingresos que no alcanzan a comprar la Canasta Básica Total. El 50% recibe ayuda estatal, que aumentó considerablemente desde 2019 y permitió que la indigencia se redujera un punto respecto a ese año. Aun así, la pobreza no logra volver a los niveles prepandemia. Desde 2019, la ayuda social a través de la AUH y otras transferencias no contributivas aumentaron casi diez puntos porcentuales, alcanzando al 49,8% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA) en Argentina. El mayor incremento de la cobertura fue destinado a las infancias de clase media baja (42,2% a 50,3% entre 2021 y 2022), también afectadas particularmente por la pobreza monetaria. Los datos surgen del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Argentina de la Universidad Católica (UCA) que lleva como título «Retorno a la senda de privaciones que signan a la infancia».
