11 de enero de 2026
Líderes de las principales fuerzas políticas de Groenlandia emitieron un comunicado conjunto titulado “Estamos juntos como un pueblo”, en el que afirman que no existe ninguna base legal ni política para que Washington intervenga en el destino del territorio ártico. “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, señalan en el documento difundido el viernes por la noche desde Nuuk, la capital de la isla.
La declaración fue suscripta tanto por los partidos que integran el gobierno autonómico, encabezado por el primer ministro Jens-Frederik Nielsen, como por Naleraq, la principal fuerza opositora y la que históricamente se mostró más abierta a un vínculo estrecho con Estados Unidos. A pesar de esas diferencias internas, el arco político groenlandés exhibió una inusual unidad frente a las amenazas de Trump. “El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses”, destacan los dirigentes, quienes remarcaron que cualquier discusión sobre el estatus político del territorio debe realizarse en el marco del derecho internacional y del Estatuto de Autonomía vigente desde 2009, que reconoce explícitamente el derecho a la autodeterminación mediante un referéndum, y sostiene que ese es el camino correcto “entre aliados y amigos”.
