7 de febrero de 2026
Con el envío masivo de propuestas para cubrir los puestos disponibles y la mira puesta en la Corte y Comodoro Py, la Casa Rosada activa su estrategia para los tribunales. Negociaciones clave en el Senado.

Tribunales federales. En Comodoro Py podrían quedar vacantes la mitad de los cargos de primera instancia.
Foto: Horacio Paone
Con el final de la feria, el 1º de febrero comenzó el año judicial y en tribunales están expectantes de los movimientos que haga el Gobierno nacional para avanzar con la renovación del tercer poder del Estado. En Casa Rosada aspiran a cubrir gran parte de las vacantes existentes en el Poder Judicial. Podría tratarse de un cambio determinante para los años venideros por la reconfiguración que está en ciernes, que incluye la reconversión de los tribunales de Comodoro Py y la designación de dos jueces en la Corte Suprema de Justicia, la del Procurador General de la Nación y la de la Defensoría Pública, cuyo cargo queda vacante desde febrero por decisión del Poder Ejecutivo. El interrogante central es cuál será la estrategia parlamentaria que tejerá La Libertad Avanza (LLA) para intentar concretar su gran apuesta judicial de 2026.
Desde el Gobierno le afirmaron a este cronista que en marzo comenzará el envío de pliegos de jueces, fiscales y defensores al Congreso Nacional. Según un informe del Consejo de la Magistratura, el presidente Javier Milei tiene en su poder 203 ternas (es el 20% de las vacantes que hay en tribunales). Solo resta que el mandatario elija a un postulante de cada terna y gire su pliego al Senado donde debe aprobarse con mayoría simple (37 votos). Se espera que el Ejecutivo envíe un voluminoso paquete de pliegos cuando comiencen las sesiones ordinarias. Además, hay otros 157 concursos en trámite en el órgano de selección y sanción de jueces donde se espera que el oficialismo logre consensuar con aliados y la corporación judicial la resolución de esos procesos.
La negociación por los dos jueces de la Corte, el Procurador y la Defensoría General correrá por un carril aparte al del paquete de jueces, sostienen en Balcarce 50. Esto se debe a que estas designaciones requieren dos tercios de los votos del Senado (48 senadores). Una mayoría que LLA solo puede cosechar con el apoyo de al menos un sector del peronismo.
¿Con quién negociará LLA, que tiene 20 senadores propios sobre un total de 72? Desde la Casa Rosada reconocieron que «los gobernadores son clave», ya que los legisladores de la Cámara Alta responden a ellos. Aunque aclararon respecto a los mandatarios peronistas que a su criterio «ya no hay un orden como cuando estaba Miguel Ángel Pichetto». «No es tan lineal ahora. Hay varios grupos. Y senadores que son “autónomos”», agregaron.
El bloque peronista en el Senado tiene 21 integrantes. Ese número puede escalar a 28 si se suman los 5 senadores de Convicción Federal y los 2 que responden al exgobernador de Santiago del Estado, el senador Gerardo Zamora. El espacio de la UCR se compone con 10 miembros. El Frente PRO cosecha 3. Y Luis Juez tiene un monobloque, quien podría encuadrar en la definición libertaria de «senadores autónomos». «Los senadores que quieran trabajar seriamente seguro van a acompañar porque mandaremos muy buenos candidatos», afirmó un alfil judicial de LLA que trabaja en estas tratativas.
Despachos vacíos
De acuerdo con los cálculos del Gobierno, en Comodoro Py pueden quedar vacantes la mitad de los cargos de primera instancia, la mitad de la Cámara Federal porteña y casi la tercera parte de la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país, según los movimientos que se den en los próximos meses. Esto le abre al oficialismo un «combo» para negociar con aliados u opositores.
En este «toma y daca» también participa la corporación judicial porque la gran mayoría de las vacantes de los tribunales de Retiro se encuentran con concurso abierto en el Consejo de la Magistratura, que es encabezado por el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y donde los representantes de los jueces se hacen escuchar.
En los juzgados de primera instancia de Comodoro Py hay cuatro vacantes. Los concursos para tres de ellas se encuentran en su etapa final en el Consejo. Pero este año se pueden sumar dos despachos vacíos más, llegando a 6 sobre 12 cargos de primera instancia. Es que el juez Daniel Rafecas concursó y quedó primero en la terna para la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Capital. Esa terna está en poder de Milei, que podría seleccionarlo en cualquier momento. Si lo hiciera dejaría libre un «nuevo» despacho de Comodoro Py. Rafecas había sido el candidato del presidente Alberto Fernández para la Procuración General, pero no tuvo apoyo político (sobre todo interno) para avanzar con su postulación. En el juzgado que ocupa Rafecas hay causas que preocupan a LLA.
A esta posibilidad se suma la versión de que el juez Julián Ercolini no tendría la voluntad de seguir en su cargo. Está cerca de la edad mínima para poder jubilarse.

¿Té para tres? Lorenzetti, Rosenkrantz y Rosatti, miembros de una Corte reducida.
Foto: NA
En la Cámara Federal porteña Martín Irurzun llega a los 75 años, la edad límite para que un juez se jubile salvo que logre una extensión habilitada por el Gobierno y el Senado. Irurzun ya cursó el pedido al Ejecutivo para que le extienda su estadía en tribunales. Fue el hacedor durante el macrismo de la «doctrina del poder residual», por la que todo exfuncionario kirchnerista podía ser detenido preventivamente porque podía entorpecer las causas de corrupción en curso. Un desvío del derecho que se utilizó para perseguir opositores. En el Gobierno afirmaron que están analizando su situación. Irurzun interviene como camarista revisor en el «Coimagate», el caso que investiga una trama de corrupción descubierta en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) que involucraría a la hermana del presidente, Karina Milei.
En la Cámara Federal porteña hay 6 jueces. Además del caso Irurzun, está la situación de Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, quienes fueron ubicados allí a dedo por Mauricio Macri y cuya situación fue declarada irregular por la Corte en 2020. Podrían dejar sus cargos cuando el concurso para reemplazarlos se destrabe en el Consejo de la Magistratura.
En la Cámara de Casación, a las tres vacantes que hay se sumará la de Juan Carlos Genigmani, que presentó su renuncia. Tras su partida la Casación quedará con 9 jueces sobre un total de 13. Todo indica que otro juez de Casación, Carlos Mahiques, que cumplirá 75 años el 1º de noviembre, continuará 5 años más en el cargo. El Gobierno analizó su solicitud de continuar y el 3 de febrero envió su pliego al Senado, que debe aprobarlo con mayoría simple para que el camarista pueda seguir en tribunales. Si el pliego es rechazado en la Cámara Alta se sumará una quinta vacante en Casación. Mahiques llegó al máximo tribunal penal del país en 2018 y también fue parte del viaje a Lago Escondido junto a Ercolini.
Por todas estas vacantes que se abren en Comodoro Py el Gobierno tiene la oportunidad de reconfigurar los tribunales más políticos del país.
¿Cambios en la cúpula?
El Gobierno también pretende reformular la cúpula del Poder Judicial. No solo tiene la posibilidad de designar a dos jueces de la Corte, que hoy se compone con tres integrantes. Si cosecha las mayorías legislativas necesarias también puede nombrar al Procurador General de la Nación, que es el jefe de los fiscales, y a la Defensora General, que es la jefa de los defensores públicos. Esta última vacante se abre porque en los últimos días el Ejecutivo decidió no enviar al Congreso el pliego de Stella Maris Martínez, quien cumple 75 años el 1º de febrero, para extender su vigencia en el cargo. La Casa Rosada buscó dejar ese cargo como otra prenda de negociación en el marco de un acuerdo judicial más amplio.
Para estos nombramientos el Gobierno necesitará dialogar al menos con un sector del peronismo, porque no llega a los 48 senadores solo con aliados, algo que LLA ya vivenció cuando fracasó en su intento por designar en la Corte al juez Ariel Lijo y al abogado Manuel García-Mansilla. Ambos pliegos fueron rechazados en el Senado. El interrogante central ahora es qué hará el peronismo o un sector de este histórico partido. ¿Aportará sus votos para modificar la Justicia en tiempos mileístas?
