24 de febrero de 2026
Con una atractiva programación que incluye producciones locales y extranjeras, la segunda edición del Festival Internacional de Cine sobre Diversidades y Género se lleva a cabo en el CCC y otras sedes.
Cartelera. La brasileña Ato noturno, la española Maspalomas y las argentinas Solo fanáticos y 300 cartas.
Con el foco puesto en la reflexión en torno a las representaciones de género, identidades y corporalidades en las producciones contemporáneas, el 2° Festival Internacional de Cine sobre Diversidades y Género (FIDiG) propone un atractivo recorrido que se desarrolla en tres sedes: Cinépolis Plaza Houssay, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y el Auditorio de la Embajada de Brasil en Argentina. En total serán cinco jornadas, que se llevarán a cabo del 25 de febrero hasta el 1 de marzo, con una programación que se puede consultar en la web oficial y que incluye estrenos y films premiados.
Los realizadores argentinos tendrán la posibilidad de abrir y cerrar el encuentro, con 300 cartas, de Lucas Santa Ana, y Solo fanáticos, de Leo Damario, respectivamente. Con argumentos y búsquedas estéticas muy disímiles, ambas encuentran en la virtualidad y su vínculo con el deseo un punto de convergencia. En la primera tiene especial sentido el uso de Grindr. «La relación de la pareja protagónica nace de una salida a partir de esa aplicación. El inicio de un vínculo en el mundo gay muchas veces nace de un encuentro sexual y luego puede, o no, derivar en el terreno sexoafectivo. En mi película, lo que sucede es que hay prejuicios sobre lo que yo llamo las “tribus internas” del colectivo», comenta Santa Ana.
Por su parte, el film de Damario permite repensar el cuerpo femenino y, más específicamente, el de una mujer embarazada, en el contexto de la plataforma OnlyFans. Según el realizador, la motivación surge desde la relación amorosa con Antonella Kruger, su protagonista. «Durante su embarazo de ocho meses, se dio la coincidencia de que estábamos de hotel en hotel. Y veíamos a ciertas chicas que se encontraban con señores más grandes, nadando en las piscinas. Y entonces empezás a fantasear sobre cómo será ese tipo de vida, qué estarán haciendo, por qué esas chicas se terminaron quedando solas en ese lugar», comenta Damario. «Me interesó pensar en ese cruce entre las trabajadoras sexuales y los poderosos, algo que se daba por una transacción económica, pero en la cual se comparte muchísima intimidad. A partir de eso, apareció la idea del cuerpo utilizado como acceso y llave», concluye.
Otras perspectivas
Una de las singularidades de esta segunda edición del FIDiG es la participación de Brasil como país invitado. Se podrán apreciar cinco películas, entre ellas Ato noturno, de Filipe Matzembacher y Marcio Reolon, que obtuvo el Premio del Público en Berlín y el Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Mar del Plata. Codirector del evento junto a Emiliano Basile, Juan Pablo Russo considera que en Ato noturno la representación se cruza con la exposición mediática. «La identidad dialoga con el poder, la visibilidad y la construcción de la imagen en un contexto atravesado por la política y la notoriedad. El relato no se limita al plano afectivo, sino que examina cómo el deseo y la carrera pública pueden tensionarse», señala.
Por otra parte, la Muestra Internacional de Largometrajes amplía la programación con relatos de otras latitudes, con la española Maspalomas, la italiana My boyfriend el fascista, la rumana Tres kilómetros al fin del mundo y la chilena La misteriosa mirada del flamenco. Para Russo la última «articula identidad, territorio y memoria histórica, alejándose del escenario urbano contemporáneo que suele dominar estas narrativas». También habrá dos secciones de cortometrajes, una competitiva y otra que abarcará el panorama argentino.
Finalmente, el FIDiG también tendrá espacio para la reflexión, con dos actividades especiales. En esta ocasión, una charla titulada «El colectivo LGBTIQ+ en la coyuntura actual», a cargo de la Comisión de Género y Sexualidad de ASAECA, y otra denominada «Las mujeres en la historia del arte», a cargo de Rocío González, magíster en Historia del Arte Moderno y Contemporáneo. Ambos encuentros se llevarán a cabo en el Centro Cultural de la Cooperación.
Consultada por Acción, González señala que «los estudios académicos con perspectiva de género tienen como horizonte utópico que haya tal grado de igualdad en las posibilidades de acceso y las condiciones de producción, que no importe el género de los y las artistas». Y agrega que «se marca la diferencia (“cine hecho por mujeres”) para hacerlo evidente, y de alguna manera exponer esa desigualdad presente. Pero ahora que hay muchas más publicaciones y se fueron sumando debates y diferentes puntos de vista al interior de los feminismos, hay un mayor grado de conciencia respecto de las interseccionalidades y sesgos, tanto de quien produce como de quien observa. Creo que hay una desnaturalización de los discursos androcéntricos y heteronormativos que permite que cuando aparecen, le “hagan ruido” a una porción importante de los espectadores».




