1 de marzo de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció las muertes del ayatolá Ali Jamenei, a quien en su red Truth calificó como “una de las personas más malvadas de la historia”. Sin confirmación más allá de las palabras de Trump y del primer ministro Benjamin Netanyahu, el magnate inmobiliario se jactó de que “no pudo evitar nuestros sistemas de inteligencia y seguimiento altamente sofisticados y, trabajando estrechamente con Israel, no había nada que él, o los otros líderes que han sido asesinados junto con él, pudieran hacer”. El impacto del ataque lanzado en la mañana de ayer apuntó a figuras clave de la estructura militar y nuclear de Irán. Desde Teherán emitieron un comunicado desmintiendo las bajas y asegurando que sus máximos funcionarios permanecían con vida.
Entre las primeras víctimas de los bombardeos, a todo esto, estuvieron las alumnas de la Escuela Primaria Sahayare Tayiba, de la localidad de Minab, al sur del país, según declaró el presidente Masud Pezeshkian Pezeshkian en su primer mensaje televisado, con una aparición que desmintió a quienes lo daban por muerto. En la escuela habrían muerto unas 85 niñas y hubo decenas de heridos en un hecho desmentido por Israel. La Media Luna Roja iraní informó por la tarde que se registraban unos 200 muertos y más de 700 heridos. La Guardia Revolucionaria iraní, por su parte, dijo que “al menos 200 soldados han muerto o han resultado heridos en ataques con misiles contra bases estadounidenses», en ataques contra la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin, la base aérea de Al Udeid en Qatar, la base aérea de Al Salem en Kuwait y la base aérea de Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos.
