6 de marzo de 2026
El Senado chileno aprobó en general un proyecto impulsado por legisladores derechistas que, de convertirse finalmente en ley, permitiría que delincuentes comunes condenados por delitos de lesa humanidad o por violaciones sexuales, cumplan la condena recluidos fuera de la cárcel, por ejemplo, en casas particulares. Por 23 votos a favor -entre ellos el del conservador Javier Macaya, cuyo padre de 73 años paga pena por cuatro abusos sexuales a menores- y 22 en contra, el proyecto regula la suspensión y el cumplimiento alternativo de penas a encarcelados de más de 75 años de edad. En los hechos, según datos del Ministerio de Justicia, una legislación así favorecería que más de 300 condenados por crímenes de derechos humanos, entre militares y civiles al servicio de la dictadura de Augusto Pinochet, y muchos otros por homicidio, femicidio, parricidio y violaciones de niños, niñas y adolescentes. El asunto debe aún discutirse en particular y luego pasar a la Cámara de Diputados.
