24 de marzo de 2026
A 50 años del golpe, multitudinarias movilizaciones en todo el país volvieron a poner en primer plano el reclamo de memoria, verdad y justicia. Un grito colectivo contra el negacionismo y la reivindicación del terrorismo de Estado.

Son 30.000. La Plaza de Mayo fue escenario de una jornada de lucha, encuentro y memoria.
Foto: Getty Images
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que instauró la dictadura cívico-militar más sangrienta de la historia argentina, cientos de miles de personas colmaron la Plaza de Mayo y las plazas de las principales ciudades del país. Con consignas como «Son 30.000» y «Que digan dónde están», organizaciones de derechos humanos, políticas y sociales volvieron a poner en primer plano el reclamo de memoria, verdad y justicia.
La convocatoria central fue realizada por Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, junto con Abuelas de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, así como H.I.J.O.S., CORREPI y el CELS, entre otros. Con Estela de Carlotto, Adolfo Pérez Esquivel y Taty Almeida como principales oradores, el documento leído frente a una multitud que desbordaba la Plaza de Mayo y las calles adyacentes enfatizó su rechazo «a un Gobierno que no sólo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio». También reclamó «la derogación del inconstitucional protocolo anti protestas de Bullrich», se pronunció contra «la reforma esclavista Milei, el FMI y las patronales» y en solidaridad con las luchas de los jubilados, FATE y el Hospital Garrahan, entre otras.
El acto cerró con un emotivo pedido de Taty Almeida a la multitud, para «demostrarle a Milei que no nos han vencido». Entonces, los cientos de miles de personas que desbordaban la Plaza por varias cuadras a la redonda estallaron al grito de «¡30 mil compañeros detenidos-desaparecidos presentes! ¡Ahora y siempre!».
Una jornada histórica
Según diversas estimaciones, la marcha de hoy fue de las más convocantes en décadas. Como cada 24 de marzo, las familias, los jóvenes y gran cantidad de personas «sueltas» fueron protagonistas de una jornada de encuentro, lucha y memoria. El día comenzó temprano, con cientos de personas ya instaladas en las inmediaciones del escenario principal, ubicado de espaldas a la Casa Rosada. Mientras se esperaba la llegada de las primeras columnas, sonaban temas históricos del rock nacional y la Plaza era escenario de encuentros y almuerzos al aire libre.
También se destacó la presencia de una multiplicidad de pequeñas agrupaciones, con las que marcharon miles de personas: desde centros de estudiantes de colegios secundarios y jubilados en lucha hasta murgas barriales por la identidad, comedores populares de distintos partidos del conurbano o grupos de boy scouts; todos dijeron «presente». También desde antes del mediodía, una nutrida columna del Frente Cultural 24 de Marzo avanzó por Avenida de Mayo nucleando a diferentes expresiones artísticas, con originales performances de danza, música y percusión.
La multitudinaria y diversa convocatoria dejó escenas llamativas y conmovedoras, como la pacífica convivencia de hinchas de equipos de fútbol rivales con sus camisetas y la presencia de familias con niños pequeños y abuelos marchando juntos.
Escenas similares se repitieron en las principales ciudades del país. En Córdoba, bajo la consigna «Más que nunca, nunca más», se marchó por la tarde hasta Ciudad Universitaria, con un festival de cierre con bandas como La Monada y el Dúo Coplanacu. En tanto, en Rosario se movilizaron miles de manifestantes desde la plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera.
Poco antes de la caída del sol, entre consignas y banderas, finalizó una jornada por la memoria que había comenzado el día anterior con una vigilia en la Plaza de Mayo, convocada por diversas organizaciones sociales y de derechos humanos. De ese encuentro participaron artistas como Indio Solari, Wos, León Gieco y Ricardo Mollo, junto a bandas como La Delio Valdez, Las Pastillas del Abuelo y El Plan de la Mariposa. Medio siglo después del golpe, la vigilia y la marcha confirmaron que la memoria sigue viva.
