28 de marzo de 2026
Tras las revelaciones del peritaje al celular del lobista Mauricio Novelli, en el caso $LIBRA empezaron los pedidos de indagatoria de los damnificados. Una de las querellas consideró que ya no hay nada que esperar para citar a Javier Milei como sospechoso. Las razones: participó en forma “personal” en “la negociación” de un acuerdo con operadores privados y habría recibido “–directa o indirectamente a través de su entorno- contraprestaciones millonarias en criptoactivos a cambio de actos propios de su función” como presidente, consignó Página12.
El delito central, explican, es el de negociaciones incompatibles con la función pública, que prevé de uno a seis años de prisión. De este modo, la querella representada por el diputado Juan Grabois y el abogado Nicolás Rechanik hizo extensivo el pedido de indagatoria a Karina Milei, secretaria de la Presidencia, al trader Novelli (operador central en esta historia), a su socio Manuel Terrones Godoy y a Sergio Morales, exasesor de la Comisión Nacional de Valores. El planteo abarca, además, a la hermana de Novelli, Pía Novelli, y a la madre de ambos, Alicia Rafaele. La primera intervino en pagos sospechosos y gestiones y ambas vaciaron la caja de seguridad del joven lobista el primer día hábil después del colapso de $LIBRA. También reclaman que sean indagados el empresario jubilado Orlando Mellino (intermediario en pagos de Davis a Novell) y el financista cripto Camilo Rodríguez Blanco, quien canalizaría transferencias en criptoactivos incluso hacia el exterior y facilitaba efectivo para pagos que podrían haber llegado al jefe de Estado y a su hermana.
El escrito de los querellantes explica así como se distribuirían las responsabilidades: “Respecto de Javier Milei y Karina Milei, la prueba apunta a su participación directa en las negociaciones y en los actos de promoción institucional del proyecto. Respecto de Novelli, Terrones Godoy y Morales, su rol como intermediarios y suscriptores del acuerdo con Davis los ubica como partícipes necesarios de la maniobra.
En tanto, sobre la responsabilidad de Pía Novelli y María Alicia Rafaele, señalan que su intervención en los actos posteriores al colapso -emisión de facturas y vaciamiento de cajas de seguridad- las vincula, a priori, con el encubrimiento de la maniobra. Respecto de Mellino y Rodríguez Blanco, su actuación como conversores de criptoactivos en efectivo los enlaza con la cadena de actos destinados a ocultar la identidad de los destinatarios finales de los fondos”.
