10 de abril de 2026
Con cerca de 140 votos afirmativos, la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Ley de Glaciares. Desde el año pasado, el Gobierno de Javier Milei puja por la modificación de la norma 26.639/10 para claramente, beneficiar y darle vía libre a las grandes corporaciones mineras extranjeras que ya desarrollan actividades en el país y propiciar la llegada de otras. Poco les importó a los legisladores que votaron afirmativamente los argumentos de más de 100.000 personas de todo el país que se inscribieron en la Audiencia pública organizada por la Cámara, aunque finalmente solo 200 fueron escuchadas. Con grandes movilizaciones de comunidades y movimientos socioambientales a lo largo y ancho del territorio nacional se expresó el rechazo a la iniciativa gubernamental al grito de «La Ley de Glaciares no se toca». La norma, sancionada en 2010 al calor de los debates sobre las explotaciones mineras, tenía como objetivo no permitir que el avance de las grandes corporaciones mineras realizaran sus explotaciones en los ambientes glaciares y periglaciares que abastecen los ríos que alimentan y nutren a la flora, la fauna y a las comunidades. Los glaciares son una fuente de agua dulce y potable para al menos 7 millones de personas y centenares de especies biodiversas de todo el país. Con la modificación de la ley todo esto está en peligro.







