15 de septiembre de 2026

Hablar de paz también implica hablar de cómo se organiza la vida cotidiana, de quiénes sostienen las tareas de cuidado y de las condiciones necesarias para construir comunidades más justas e igualitarias. En este sentido, la relación entre mujeres, economía y paz permite poner en primer plano un trabajo históricamente invisibilizado y asumido mayoritariamente por las mujeres.
Desde esta perspectiva, la economía social y solidaria y el cooperativismo aparecen como herramientas capaces de generar trabajo digno, promover la autonomía económica y ampliar la participación de las mujeres en los espacios de decisión. Una mirada que entiende que construir paz no significa solamente poner fin a los conflictos armados, sino también transformar las desigualdades y construir, colectivamente, sociedades donde cuidar y ser cuidados sea un derecho.
Por Marta Gaitán
Edición: Ernesto Horvath
