31 de octubre de 2026
El programa Crecer Cooperando, de la Fundación Banco Credicoop, presentó los avances en la implementación de prácticas regenerativas en Misiones, Cuyo y el Alto Valle.
Impacto positivo. Productores de yerba mate, manzana, tomate y mandioca, entre otros, participan del programa. Foto: Gentileza Fundación Credicoop.
La Fundación Banco Credicoop presentó los principales resultados de Crecer Cooperando, el proyecto de transición hacia una agricultura regenerativa para reducir el impacto ambiental, que lleva 30 meses de ejecución y fue impulsado en conjunto con BID Lab, el Laboratorio de Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Durante el encuentro se compartieron los avances de las tres regiones donde se desarrolla la iniciativa: Misiones, con foco en la producción de yerba mate y mandioca; Cuyo, en Mendoza y San Juan, con cultivos de vid, tomate y floricultura; y el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, vinculado principalmente a la producción de peras y manzanas.
Gustavo Marino, responsable de Proyectos y Asistencia Técnica de la Fundación Banco Credicoop, calificó como «altamente satisfactorio» el estado de situación del programa, pese a los cambios macroeconómicos que afectaron a los productores, y señaló que «se cumplieron los hitos previstos y todas las metas establecidas en la matriz de resultados para esta etapa, incluidas algunas correspondientes al tercer año de ejecución».
Marino detalló, además, que la iniciativa se organiza en tres componentes: sensibilización, capacitación y asistencia técnica a productores; articulación con herramientas de financiamiento para facilitar las inversiones necesarias; y gestión del conocimiento, orientada a sistematizar las experiencias y generar información sobre los resultados ambientales.
Entre las acciones realizadas se encuentran la implementación de técnicas de agricultura regenerativa en las tres regiones, las capacitaciones a productores y estudiantes de escuelas técnicas y actividades específicas vinculadas en cada territorio que, atendiendo la brecha de género, contempla el rol protagónico de las mujeres con capacitaciones y asistencia sin costo alguno.
El programa «Crecer Cooperando» se inició a mediados de 2024 con un plazo de ejecución total de 48 meses, con el propósito de identificar si las prácticas regenerativas permiten reducir el impacto ambiental y, al mismo tiempo, conocer sus efectos sobre los costos, la rentabilidad y las oportunidades comerciales, cuya medición de los resultados será central para determinar las posibilidades de continuidad y expansión del programa.
Resultados regionales
Laura Barbieri del INTA Misiones, Sergio Romagnoli y Ariel Lorenzo de INTA Alto Valle y Sebastián Lucero de INTA Mendoza presentaron indicadores ambientales, experiencias de capacitación, reuniones técnicas y modalidades de trabajo con productores y cooperativas, con números y registros que relevaron tanto los avances comunes como las particularidades de cada territorio.
En Misiones, el programa trabajó junto con cooperativas y pequeños productores de yerba mate y mandioca en una experiencia que incluyó a 59 productores yerbateros y ocho de mandioca, actividades de capacitación en establecimientos educativos de la provincia y asistencia a comunidades indígenas que participan en la implementación de prácticas de agricultura regenerativa.
En Mendoza, la experiencia reúne a 161 productores y los datos presentados revelaron que el 20% de las superficies cultivadas en la región está implementando prácticas regenerativas. También se registraron avances en la sistematización de información productiva y en las capacitaciones, en las que las mujeres representaron el 25% de las personas participantes.
En el Alto Valle, donde predomina la producción frutícola, la propuesta se vincula con las exigencias de los mercados de exportación. Los estándares de buenas prácticas agrícolas, como Global G.A.P., plantean requisitos que pueden favorecer la incorporación de registros y mediciones ambientales, herramientas relevantes para evaluar los procesos productivos y responder a las demandas comerciales.
En las tres regiones, los equipos coincidieron en destacar el aporte del INTA para integrar conocimientos y capacidades técnicas en el acompañamiento a los productores.

Balance. Los avances se presentaron en una reunión en la casa central de Credicoop.
Foto: Jorge Aloy
Próxima etapa
Además de consolidar los resultados ambientales y productivos, los asistentes resaltaron que a partir de ahora el desafío es identificar mecanismos que permitan sostener las acciones una vez finalizado el período de ejecución y evaluar su posible ampliación a otros territorios. En este sentido, Eduardo Ciancio, director ejecutivo de la Fundación Banco Credicoop, destacó el compromiso de los equipos que sostuvieron el trabajo durante estos 30 meses. «En un momento complejo para el sistema científico-tecnológico y, en particular, para el INTA, que varios integrantes del equipo hayan sostenido su compromiso con el proyecto tiene un doble mérito», afirmó al tiempo que subrayó el papel de la Fundación en el acompañamiento al entramado productivo. La entidad, creada hace 27 años, trabaja en capacitación, comercio exterior, proyectos y asistencia técnica, y acompaña entre 3.000 y 3.500 empresas por año.
Sobre la continuidad de Crecer Cooperando, Ciancio señaló que será necesario identificar instituciones que puedan contribuir con financiamiento, recursos y asistencia técnica. «El desafío es lograr que el proyecto sea sostenible y pueda escalarse. Si los resultados son positivos, tendremos que identificar, en cada región, con qué instituciones podemos articular para darle continuidad», dijo.
De aquí en adelante, la última etapa permitirá profundizar la evaluación de los resultados ambientales y económicos, sistematizar los aprendizajes y avanzar en alternativas para sostener y ampliar la experiencia con el fin de traducir las prácticas incorporadas y los conocimientos generados en mejoras medibles para los productores, las cooperativas y los territorios.
Estuvieron presentes el gerente de Cooperar César Basañez y representantes de las facultades de Agronomía de la Universidad del Comahue y de la UBA, la facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Lomas de Zamora, del INTA, del Instituto Nacional de Educación Técnica, de la Red de Alimentos Cooperativos, del Consejo Federal de Inversiones y de Coninagro.




