Estás leyendo:
Terminado el Mundial, hay que resolver muchos problemas en nuestro querido país, pero siempre hay un argentino dispuesto a buscar soluciones. Solo es necesario algo de inventiva, algo que acá nunca falta.
Una tarde de invierno, como siempre, Rebequita y Tobías se enriedan en una conversación filosófica que confirma lo que todos intuimos: nadie sabe nada, todos opinamos de todo.