15 de mayo de 2025
Como sucede todos los miércoles, un grupo de jubilados volvió a convocarse en las inmediaciones del Congreso en reclamo de mejoras en sus haberes y alternativas a la moratoria previsional y, también, como es habitual, efectivos de seguridad nacionales (Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal) aplicaron nuevamente el protocolo antipiquetes y lanzaron gas lacrimógeno a los manifestantes, que contaron con el respaldo de activistas religiosos y curas católicos. Una vez que los jubilados y quienes los acompañan comenzaron con sus acciones de protesta (levantan carteles cuando el semáforo detiene el paso o buscan concretar una vuelta a la manzana del Palacio Legislativo), los efectivos empezaron a empujarlos con sus escudos sobre la vereda y contra las paredes. Como resultado del operativo, una vez más fue herido el padre Paco Olveira junto a una decena de personas. Habrían al menos dos detenidos.
