24 de enero de 2026
Miles de manifestantes desafiaron el frío glacial este viernes para marchar por las calles de Minneapolis y exigir el fin en su ciudad de la campaña de represión migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de una amplia manifestación de desafío denominada “¡Fuera ICE!”, que los organizadores anunciaron como una huelga general.
Restaurantes, comercios e instituciones culturales bajaron sus persianas tras las convocatorias para desafiar las operaciones de los agentes en esta ciudad del estado de Minnesota, en el norte del país, informó la agencia alemana de noticias DW.
En un día que comenzó con temperaturas de hasta -29 °C, los organizadores dijeron que hasta 50.000 personas salieron a las calles, una cifra que la agencia de noticias Reuters no pudo verificar, ya que la policía de Minneapolis no respondió a una solicitud de estimación de la multitud.
Muchos manifestantes se reunieron más tarde en el interior del Target Center, un estadio deportivo con capacidad para 20.000 personas que estaba lleno a más de la mitad.
En los últimos días la ciudad ha sido sacudida por protestas cada vez más tensas desde que un agente federal mató a balazos a la estadounidense Renee Good el 7 de enero durante una redada.
En las últimas horas, la indignación aumentó con el caso del niño de cinco años Liam Ramos y su padre Adrián Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, detenidos el martes cuando llegaban a su residencia.
Por otra parte, el miércoles pasado médicos forenses determinaron que la muerte del migrante cubano detenido en Texas Geraldo Lunas Campos fue un homicidio. El cuerpo del hombre de 55 años presentaba signos de forcejeo, y el informe de la autopsia señaló abrasiones en el pecho y las rodillas, así como hemorragias en el cuello, según AP. Murió por asfixia causada por compresión del cuello y el torso, de acuerdo con el informe, describió el portal de la CNN.
“Si no luchamos, no ganamos, gana el fascismo”, dijo a la AFP un manifestante que prefirió no dar su nombre. Este residente de la zona sostenía un cartel que decía “cinco años, hermano”, en referencia al menor. “Esto no debería estar pasándole a nadie”, agregó.
