29 de enero de 2026
Un miércoles trágico sacudió al norte de Colombia tras confirmarse el siniestro de un avión de la empresa Searca que prestaba servicios para la estatal Satena. Tras varias horas de incertidumbre, la aeronave fue localizada por campesinos en un sector de difícil acceso cerca de la frontera con Venezuela. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los primeros reportes oficiales indican que el impacto fue de tal magnitud que la estructura quedó «completamente deshecha». El secretario de Seguridad departamental, Jorge Quintero, fue el encargado de confirmar la noticia que nadie quería escuchar: «No nos dan reporte de ninguna persona viva». El avión, que transportaba a 13 pasajeros y dos tripulantes, se precipitó a unos 30 minutos del casco urbano de La Playa de Belén.
