27 de marzo de 2026
Santiago de Chile volvió a convertirse este jueves en un escenario de choques y gases lacrimógenos. Miles de estudiantes, en su mayoría secundarios con uniforme escolar, coparon la emblemática avenida Alameda para protestar contra el gobierno de José Antonio Kast. El detonante principal fue el recorte del 3% en los gastos del ministerio de Educación y la propuesta oficial de ponerle un techo a la universidad gratuita para los mayores de 30 años. La marcha, que terminó con enfrentamientos y autos hidrantes de la policía, marcó el inicio de lo que promete ser un otoño de alta conflictividad social en el país trasandino. Miles de jóvenes marcharon por el centro de Santiago para rechazar el recorte en educación y el límite a la universidad gratuita. La protesta coincidió con un «hachazo» histórico a los subsidios estatales que disparó el precio del diésel un 60%, mientras el Gobierno amenaza con usar «toda la fuerza de la ley» ante posibles bloqueos. Así, debido a la guerra en Medio Oriente y la política de ajuste de Kast, la nafta subió más de un 40% y el diésel un 60%. Para el mandatario de ultraderecha, se trata de «hablar con la verdad» para evitar un endeudamiento mayor de la nación. Sin embargo, en las calles la lectura es distinta; carteles con la frase «No nos merecemos este Kastigo» reflejaron el temor de una clase media que ve cómo sus beneficios sociales empiezan a licuarse
