20 de octubre de 2026
El papa León XIV visitará a las personas que residen en el Pequeño Cottolengo Don Orione de la localidad bonaerense de Claypole durante su segundo día de estadía en Argentina. Si se confirma definitivamente su viaje al país, el sumo pontífice caminará por una ciudad arbolada que se abre entre callecitas y hogares de colores. En ese rincón bonaerense, dentro de un predio de 50 hectáreas, conviven 415 personas con diferentes tipos de discapacidad. Una persona con ambo celeste pasea una silla de ruedas; otra, camina acelerada con perchas en la mano mientras se pierde al costado de uno de los hogares. A su vez, un residente charla con el personal de seguridad en la garita de la entrada. Esta vida cotidiana se despliega entre un centro de día, una huerta, el cementerio, un faro y el santuario donde descansa el corazón incorrupto de San Luis «Don» Orione.
Para que este universo funcione, el engranaje clave es Fernando Montero, director del Servicio de Discapacidad del Cottolengo, quien coordina un centro donde se conjugan la asistencia y el amor. «El papa elige visitarnos porque es importante señalar que las personas que no se ajustan al modelo del lucro y de la eficiencia quedan “descartadas”. Ahora los ojos de la sociedad se posan en los más vulnerables, develando prejuicios instalados hace tiempo», señala Montero.
Sin embargo, sostener ese cuidado diario no es fácil. La realidad del Cottolengo no escapa al feroz recorte de partidas del Estado. Si bien recibe el apoyo del Municipio de Almirante Brown y donaciones de empresas, cuesta sostener una estructura gigante con apoyos insustituibles y permanentes donde trabajan terapeutas, médicos, enfermeros, auxiliares, asistentes, personal administrativo, religiosos y voluntarios.
Aun en un contexto tan complejo este hogar, con su misión de asistencia y construcción de una sociedad inclusiva, irradia luz y comunidad, paciencia y familia, paz y dignidad. Su eje principal es el empuje y la convicción de una red humana que sostiene lo que el sistema muchas veces decide olvidar.







