20 de diciembre de 2022
Renzo Pedro Arteaga Fernández, exfuncionario de la Cancillería boliviana, aceptó su culpabilidad de recibir armas enviadas por el Gobierno de Mauricio Macri y, en consecuencia, fue condenado en un juicio abreviado a una pena de tres años de prisión. «Es importante que la Justicia boliviana vaya avanzando y que haya una sentencia, a diferencia de lo que sucede con los tribunales en la Argentina», evaluó el embajador argentino Ariel Basteiro. En noviembre de 2019, el entonces embajador argentino en La Paz, Normando Álvarez García, envió un pedido a la Cancillería boliviana para autorizar el ingreso de un contingente de gendarmes de la agrupación Alacrán, que iría con sus armas a brindar seguridad a la embajada y a su residencia oficial. Quien le dio un trámite irregular al pedido, ese mismo día, fue Arteaga Fernández, quien ejercía entonces como responsable de Escritorio de Sobrevuelo, Aterrizaje y Porte de Armas del Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional.
