17 de enero de 2023
Bajo el lema «Cooperación en un mundo fragmentado», ayer comenzó el Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, que reúne a líderes empresariales y políticos de todo el mundo, con una agenda marcada por la guerra en Ucrania y la crisis económica. Entre los oradores principales se encuentran la gerenta del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, y el exvicepresidente estadounidense Al Gore. El canciller alemán, Olaf Scholz, será el único mandatario del G7 que concurrirá al encuentro. Dos tercios de los economistas de los sectores público y privado encuestados por el FEM aseguraron que prevén una recesión mundial en 2023 y un 18% lo considera «extremadamente probable». Según el Foro, el aumento del costo de vida es el mayor riesgo de los próximos dos años. «Hay tanto en juego que realmente necesitamos encontrar soluciones a las guerras y conflictos. También tenemos que asegurarnos de que no entramos en recesión. Tenemos diez años de bajo crecimiento como en la década de 1970», declaró a Euronews Borge Brende, presidente del Foro Económico Mundial.
