16 de mayo de 2023
Según en el «Informe Mundial sobre la Pena de Muerte» de Amnistía Internacional (AI), se tiene constancia de que el año pasado fueron ejecutadas 883 personas en 20 países, lo que supone un aumento del 53% con respecto a 2021. «Las ejecuciones en todo el mundo se han disparado hasta alcanzar su cifra más alta en cinco años», consigna el informe. En la tabla de ejecutores, los cinco primeros son: Estados Unidos con 18, y Egipto con 24, Arabia Saudí con 196, Irán con más de 576 y China, que, remarca AI, ejecuta a miles de presos. AI también señaló que no sólo está aumentando el número de ejecuciones, sino que algunos países incluso han reanudado la práctica. Concretamente en cinco: Afganistán, Kuwait, Myanmar, Palestina y Singapur. Cerca del 40% de todas las ejecuciones conocidas fueron por delitos relacionados con las drogas. En el lado positivo, algunos países han abolido la pena capital, entre ellos Kazajstán y Sierra Leona.
