16 de mayo de 2023
El Ministerio de Defensa, a través de una auditoría, estableció que los cinco aviones Super Etendard, comprados a Francia durante el gobierno de Mauricio Macri, eran aparatos en desuso que se sabía que no iban a poder volar, pero que se compraban para ponerles después los repuestos necesarios y poder usarlos. Los aviones llegaron en mayo de 2019 y ya en ese momento había informes de la Armada señalando que los repuestos eran muy difíciles o imposibles de conseguir. La operación lleva la firma del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y del ministro de Defensa, Oscar Aguad, en tanto que los fondos los dispuso el entonces titular de Economía, Nicolás Dujovne. Antes de concretarse la compra, hubo un sugerente intercambio de mensajes de WhatsApp que evidenciaban las presiones que existían para que la operación se llevara adelante. El argumento para la compra era fortalecer la seguridad durante la Cumbre del G-20 que tendría lugar en la Ciudad de Buenos Aires en noviembre de 2018. Sin embargo, la compra se terminó en diciembre de 2017: era imposible que los repuestos se compraran, llegaran al país, se colocaran y se hicieran los vuelos de prueba y entrenamiento en apenas 11 meses. Finalmente, los aviones llegaron recién en mayo de 2018.
