Pablo Blasberg Las callecitas de Buenos Aires tienen ese no sé qué. Voy caminando por Florida y me cruzo con un arbolito amigo, el Gordo Barriga, que, detrás del barbijo, voceaba:–Dólares, euros, vacunas, dólares…–¿Cómo vacunas? ¿Vendés vacunas también? Vos estás...