Cooperativismo | MAR DEL PLATA

Compostaje en comunidad

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Tom Wichter

La cooperativa Regenera recolecta residuos orgánicos y devuelve fertilizante natural. Un proyecto de impacto ambiental positivo que cuenta con el apoyo de empresas y más de 150 vecinos.

Del cesto a la tierra. El presidente de la cooperativa, Agustín Martínez, en el predio de El Boquerón.

Foto: Diego Izquierdo

Las buenas ideas suelen estar asociadas a la inspiración o a un proceso creativo. La cooperativa marplatense Regenera no cumple con esta premisa, sino que surge de la práctica cotidiana: «Esto arrancó repartiendo baldes entre amigos para juntar residuos orgánicos y compostar», cuenta Agustín Martínez, presidente de la cooperativa.
«Cuando la recolección de residuos comenzó a consumir tiempo y recursos se empezó a cobrar un dinero para cubrir esos gastos, hasta que la idea comenzó a crecer de boca en boca y se llegó a una situación en la que fue necesario desarrollar el proyecto», agrega Martínez sobre la transformación de una iniciativa entre amigos a un emprendimiento ambiental con perspectivas de crecimiento. Detrás suyo se observan varias pilas de residuos orgánicos aportados por más de 150 vecinos y empresas de Mar del Plata. Cáscaras de huevo, yerba usada, restos de frutas y verduras, papel, cartón, madera u hojas: en lugar de finalizar en un basural y emitir gases de efecto invernadero, son convertidos en humus cuyos nutrientes regresan a la tierra.

Comunidad en marcha
Hoteles y empresas gastronómicas entregan cada semana baldes gigantes de residuos orgánicos. Personas que viven solas o en pareja aportan un balde pequeño cada 15 días. Todos, a su medida, pagan mensualmente a Regenera por el servicio de recolección. Los residuos terminan en un predio rural en El Boquerón, a 20 kilómetros de Mar del Plata. Tras un tratamiento adecuado esa mal llamada «basura» se convierte en fertilizante natural. 
Una parte del abono orgánico resultante es destinado a la venta a productores agrícolas. Otra porción regresa a los marplatenses que entregaron sus residuos a Regenera. «Es como un souvenir, un premio, la materialización del trabajo de la comunidad. Quien lo usa en su casa y ve que de sus residuos pueden crecer plantas, puede comprender que lo que inicialmente generaba un problema de contaminación puede ser también una solución y un beneficio».
Agustín trabaja a tiempo completo en Regenera, ya sea en el tratamiento de los residuos en El Boquerón o recolectando los baldes por la ciudad. Patricio De la Fuente y Eugenia Sanz Smachetti lo hacen a tiempo parcial. Los tres son profesionales especializados en cuestiones ambientales y se apoyan en el cooperativismo para ordenar el crecimiento del proyecto.
«Estudiamos y nos preparamos para que se sume más gente», afirma Agustín sobre un crecimiento deseado y planificado. A medida que la comunidad crezca en volumen, habrá recursos para que más personas puedan trabajar en Regenera.

Materia orgánica. Cáscaras de huevo, yerba usada, restos de verduras, papel, hojas: todo se convierte en humus.

Foto: Diego Izquierdo

Gestión junto al Estado
Matias Cosso, director general de Ambiente y Desarrollo Sostenible del municipio de General Pueyrredón, fue quien sugirió a Regenera la idea de conformar una cooperativa como soporte formal del proyecto. La cooperativa fue también reconocida en el marco del evento municipal Mar del Plata Emprende de la Secretaría de Desarrollo Productivo e Innovación. Para Agustín, este vínculo fluido con las autoridades locales tiene un sentido práctico para las dos partes: «A fin de cuentas, los residuos son un tema de gestión estatal y nosotros ofrecemos una solución. En Mar del Plata los residuos y los restos de poda son un problemón. Y nosotros necesitamos eso para compostar». También están formalizando su asociación a la filial marplatense del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.
A largo plazo, la cooperativa Regenera confía en sumar herramientas que agilicen procesos, ofrecer soluciones al municipio y atraer a nuevas empresas que apuesten por el cuidado del ambiente. Pero en el trabajo diario la mira está puesta en el crecimiento de la comunidad. 
A principios de diciembre Josefina Diez, conocida en Mar del Plata como la influencer ambientalista @marsinplast, visitó el predio de El Boquerón y mostró la tarea de la cooperativa Regenera. «Después de ese video la comunidad creció en un 20%», revela Agustín, todavía sorprendido por la repercusión. «Da un poco de vértigo», reconoce con una sonrisa.

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