Cooperativismo | DESPEDIDA A EDGARDO FORM

Desde su lugar en el mundo

Junio. El director del CCC destacó la trayectoria de Form. Lo rodean familiares y consejeros del IMFC.

JORGE ALOY

Emotiva ceremonia en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini para rendir el último homenaje al dirigente cooperativista.

El último adiós a Edgardo Form se llevó a cabo en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación, en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), su lugar en el mundo. Allí se congregaron su compañera de vida, Rut, sus hijos, familiares, amigos, dirigentes cooperativistas de distintas ramas de actividad, trabajadores del IMFC, representantes de organismos de derechos humanos, artistas, dirigentes políticos y gremiales, hombres y mujeres de la cultura, entre tantas otras personas que quisieron testimoniar su homenaje y su afecto al querido Edgardo.
Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo; Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop y diputado nacional; el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, Ariel Guarco; el diputado nacional Hugo Yasky; el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, Alexandre Roig; Paula Penacca, diputada nacional; Gustavo López, vicepresidente del Ente Nacional de Comunicaciones; y el secretario general del Partido Comunista, Víctor Kot, entre otras personalidades, participaron de la ceremonia.
«A Edgardo le gustaba mucho decir que formaba parte de aquellos que se sienten discípulos de Floreal Gorini. Si hay que rescatar un rasgo principal, entre tantos rasgos valiosos, es su compromiso muy fuerte con la militancia. Con la militancia política, social, cooperativista, en la cultura, en los medios de comunicación. Edgardo fue un militante desde su juventud, desde el secundario. Por ese entonces yo lo conocí militando justamente con el ideario goriniano de transformar a la sociedad, de que el cooperativismo no solo sea un instrumento democrático y que atienda a necesidades, sino que contribuya a formar hombres, mujeres y jóvenes con la idea de que hay que transformar la sociedad. Eso era Edgardo desde joven, un luchador revolucionario con idea de justica social y de cambiar el mundo. Y no paró nunca en ese derrotero», expresó Juan Carlos Junio, director del Centro Cultural de la Cooperación. El cooperativista destacó la trayectoria de Form como dirigente social y político y lo definió como «un hombre extraordinario, un gran humanista. Un hombre que, a pesar de tener cargos muy importantes, mantenía la modestia, la humildad, combinadas raramente con una alegría y un optimismo permanente». Junio finalizó su discurso afirmando: «Aquí lo despedimos con todo nuestro amor, con nuestro compromiso por seguir su huella».
El segundo orador de la jornada, Alfredo Saavedra, secretario del Consejo de Administración del IMFC, destacó los mensajes recibidos en la entidad «que en todos los casos valoran la trayectoria, la conducta y el trabajo que Edgardo hizo permanentemente». Saavedra dijo que Form «no solo aplicó los principios cooperativos en la práctica, sino que lo hizo a diario en su trajinar, en los distintos ámbitos en los que supo desempeñarse y descollar». Y concluyó: «Fue un gran maestro pero, sobre todo, un gran hombre».

Sala Solidaridad. Tristeza y emoción en el último homenaje a Edgardo Form.

JORGE ALOY


El cálido y emotivo aplauso que acompañó la salida del féretro del Centro Cultural testimonió el tributo de los presentes a la vida de un hombre que dedicó sus fuerzas e ideas a la construcción de una sociedad más justa, cooperativa y solidaria.