Encuentros

Brasil: juego político

Análisis. Igor Peres (CCC) entrevistó vía Facebook al investigador paulista André Singer.

FOTO: JORGE ALOY

Se llevó a cabo por Facebook el segundo encuentro del ciclo «La coyuntura brasileña, entre el pasado y el futuro», coordinado por el investigador Igor Peres y organizado por el Departamento de Estudios Políticos del CCC Floreal Gorini. Entrevistó a André Singer, profesor del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de San Pablo (USP), investigador del Centro de Estudios de los Derechos de la Ciudadanía (CENEDIC-USP) y autor de los libros Los sentidos del lulismo (2012) y El lulismo en crisis. Un rompecabezas del período Dilma 2011-2016 (2018).
Inicialmente, Singer se refirió a un concepto presente en su libro Los sentidos del lulismo y en otras investigaciones sobre las elecciones en Brasil, donde menciona «la cuestión septentrional brasileña», caracterizada como «un extraño engendro político donde los excluidos sostenían su propia exclusión». Una especie de paráfrasis del sociólogo Antonio Gamsci, que habla de «la cuestión meridional italiana».
«Hay que situar muy bien cuál es el concepto que está por detrás, porque si nosotros viéramos la situación hoy, todo ha cambiado. En realidad hoy el nordeste de Brasil, o sea, la región septentrional, es una base fuerte del lulismo, importantísima porque es una base de masas y una base electoral», aseguró el investigador.
Antes de 2006 era posible identificar un bloque conservador que tenía una base fuerte en el nordeste y en el norte del país. De hecho, Singer subrayó que la dictadura brasileña tenía allí una significativa base electoral que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva pudo revertir con un «programa práctico» de disminución de la pobreza.
Singer también abordó el Gobierno de Dilma Rousseff en dos partes. La primera, el «ensayo desarrollista», con medidas como la disminución de la tasa de interés y la devaluación de la moneda para favorecer la industria, entre otras. Y un «ensayo republicano», con políticas de combate a «sectores del Congreso Nacional que tienen una práctica secular de ocupación de espacios en el Estado en provecho propio». Esta decisión, cabe recordar, le costó a Rousseff la mayoría en el Congreso y, sobre todo, en la Cámara de Diputados. Después sufriría el recordado «impeachment».
Por su parte, el actual presidente Jair Bolsonaro, con su «retórica anticomunista» tiene influencia sobre una base de «conservadurismo popular» que Lula «neutralizó» entre los años 2006 y 2014. Ambos se enfrenarían en las próximas elecciones generales del 2 de octubre.