Cooperativismo | ORO DEL INCA

La buena mesa

Ubicada en Quilmes, la entidad comercializa alimentos agroecológicos y saludables de manera directa en redes y espacios de la economía social y solidaria.

Fideos para todos. La cooperativa inició la producción con maquinarias de Pasta Sur.

GENTILEZA ORO DEL INCA

Aquello que nació desde el hacer en términos colectivos, con una mirada cooperativista, terminó definiendo una forma de trabajo. «Le pusimos nombre a algo que ya veníamos haciendo», dice Natalia De Majo Arbiza, presidenta de Oro del Inca, la cooperativa quilmeña que vio la luz en 2013 como un pequeño emprendimiento familiar y que hoy lleva adelante un proyecto que sostiene a once familias que se dedican a la producción de milanesas de garbanzo y hamburguesas vegetarianas, entre otros productos. «La propuesta era pensar en una estructura productiva que pudiera responder no solo a nuestras necesidades laborales sino a las de otras personas y que fuera sostenible en el tiempo», resume.
La cooperativa surgió con el objetivo de facilitar el acceso popular a la alimentación saludable y a productos de la economía social. Comenzó con una línea de hamburguesas de vegetales pero, en ese entonces, eran trabajadores sin recursos ni capital. Para poder dar el salto comenzaron buscar articulación con políticas públicas y programas sociales que pudieran dar impulso al emprendimiento. Así, con el programa Potenciar Trabajo armaron una caja común que les permitió alquilar una casa y el proyecto colectivo empezó a tomar forma. Hoy cuentan con un espacio en Quilmes, «pero todavía producimos en forma artesanal y estamos buscando hacer un salto de escala en términos de tecnificación y equipamiento», dice De Majo Arbiza. En la actualidad producen milanesas y hamburguesas vegetales, rebozador de mandioca y snacks de girasol. Si bien fueron sumando productos «decidimos esperar para diversificar».

Campaña
En 2019 sumaron la producción de fideos que originalmente eran fabricados por la histórica cooperativa Pasta Sur, entidad que, tras superar varias crisis, cesó su actividad. Oro del Inca tomó la posta: alquila la maquinaria para elaborar la línea de laminados (tallarines) y la línea de fideos de prensa (tirabuzones).
Durante la pandemia iniciaron la campaña «Sumá fideos a la olla», que logró reunir fondos para cubrir los costos de fabricación de más de 1.500 kilos de fideos, equivalentes a unos 15.000 platos de comida que se distribuyeron en 15 comedores comunitarios. Asimismo, con el sostén del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA), dependiente de la Universidad Nacional de La Plata, el CONICET y la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CICBA), llevan adelante un proyecto para la aplicación de nuevos conocimientos para mejorar la calidad nutricional de las pastas que produce. «Tenemos una idea política de lo que hacemos y por eso nos pusimos a pensar cómo podíamos hacer para que los fideos llegaran a distintas organizaciones, pero a la vez no podíamos donar la producción porque vivimos de esto», señala De Majo Arbiza y cuenta que la campaña logró «vincular a trabajadores de la cultura de Quilmes con la economía popular representada por las cooperativas de trabajo como nosotros y los comedores comunitarios». La propuesta arrancó con venta de dibujos y retratos de artistas populares, lo recaudado fue para la fabricación de las pastas que la cooperativa distribuyó en forma gratuita.
La idea tuvo un gran impacto y visibilidad y hoy proyectan un crecimiento en escala porque, dice la presidenta de la cooperativa, «sabemos que es fundamental para que se pueda sostener la matriz productiva».
Sin embargo no es tarea sencilla y como el equipamiento es muy costoso, reconocen que es difícil poner todo a punto en forma simultánea: producir, secar y envasar las pastas.
«La parte de los secaderos lo venimos trabajando con el Ministerio de Ciencia y Tecnología, la parte del envasado, en articulación con otra cooperativa amiga de San Vicente», explica la presidenta y resalta la importancia de asociarse para generar unidades productivas medianas que creen puestos de trabajo. Asimismo, celebra que «frente al rol de distribución que tiene el Estado, estemos en los espacios dando esta discusión». Los productos de Oro del Inca se comercializan de manera directa en redes a través de los sitios facebook.com/oro.delinca/ o en Instagram: @orodelinca.


María José Ralli