Cooperativismo

La esencia del capitalismo

Una mirada shakespireana. Junio, Cortés, Amigo y Rinesi disertaron en el CCC.

Organizadas por la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, la Universidad Nacional de José C. Paz y el Centro Cultural de la Cooperación, se llevaron adelante las Jornadas «Marx hoy, 200 años después». Personalidades destacadas como el sociólogo Horacio González, el intelectual italiano Fabio Frosini, Gisela Catanzaro, doctora en Ciencias Sociales, y Axel Kicillof, exministro de Economía de la Nación, abordaron diversos aspectos de la vasta obra del alemán, que marcó un antes y un después en el campo de las ideas. Una de esas conferencias, titulada «Marx y el teatro», tuvo lugar en la sala Jacobo Laks y fue encabezada por Eduardo Rinesi (filósofo y profesor universitario), Sergio Amigo (director de teatro y especialista en Shakespeare) y el director del CCC, Juan Carlos Junio, a cargo de las palabras de apertura. La coordinación estuvo a cargo de Martín Cortés, del departamento de Estudios Políticos del CCC.
«El pensamiento de Marx está en nuestra naturaleza, está en nuestro sentimiento, está en nuestras raíces, está en nuestra historia», apuntó Junio, refiriéndose a los orígenes del CCC y agregó: «La vida, a lo largo de tanto tiempo, ha demostrado que es la obra más acabada para desentrañar las esencias del capitalismo como sistema de explotación, como sistema de acumulación proveniente del trabajo de la clase obrera, la teoría de la plusvalía y la propia idea del socialismo».
«Marx encuentra que la comprensión de Shakespeare se hace en el contexto de las turbulencias económicas, políticas y sociales que vivió el autor  en esta modernidad temprana», dijo, por su parte, Amigo, quien analizó la influencia en la producción marxiana del dramaturgo inglés, en particular de  la obra Timón de Atenas. Rinesi, en tanto, se refirió a El 18 brumario de Luis Bonaparte, un clásico marxiano que afirma que los hombres hacen su propia historia, pero en condiciones no elegidas, sino legadas por el pasado. «El lenguaje de este texto es fenomenalmente teatral, fenomenalmente shakesperiano, hamletiano», dijo. Y concluyó: «Una frase grabada en mármol y conocida por todos nosotros, “la tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos”, esto es Hamlet, la cuestión de los muertos que vuelven con un mensaje para darnos, que vuelven para seguir diciéndonos cómo vivir»