Cooperativismo | ASAMBLEA DEL CREDICOOP

Militante y transformador

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María José Ralli y Cora Giordana

Una masiva concurrencia se concentró en la Ciudad de Buenos Aires para considerar un nuevo ejercicio del banco cooperativo. Palabras de Carlos Heller.

Asistencia perfecta. Heller destacó la nutrida convocatoria y destacó la fecunda trayectoria del Banco a lo largo de sus 45 años de vida.

Foto: Juan Quiles

«Este evento es un hito», sintetizó Carlos Heller ante la masiva concurrencia que colmó el centro de convenciones Parque Norte de la Ciudad de Buenos Aires para considerar el 45º ejercicio del Banco Credicoop. El presidente del Banco dio así la bienvenida a delegados, delegadas y dirigentes de todo el país y dijo que un evento de estas características «no deja de ser un hecho destacable en el medio de la situación que estamos atravesando», un encuentro «de quienes integramos esta familia, desde el norte, en Jujuy, hasta Caleta Olivia, en Santa Cruz, a lo largo y a lo ancho del país, todos quienes militamos y participamos de este movimiento cooperativo, que es nuestro banco».
Acompañaron a Heller en la mesa principal Cecilia Bastide, síndica titular; Edgardo Bozzolo, prosecretario 1º; Carlos Louzan, tesorero; Ricardo Sapei, vicepresidente 1º; Melchor Cortés, secretario; Juan Carlos Rivera, gerente general; Marta Sitlonik, prosecretaria 2º; Juan Carlos Junio, presidente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos; Marcelo De Lorenzi, protesorero 1º; Ernesto Giglione, protesorero 2º; y Víctor Sara, contador general. Tras la votación de los delegados, la Memoria y el Balance fueron aprobados por unanimidad y también la elección de consejeros y consejeras. Todos los integrantes de la mesa directiva del ejercicio 2023 fueron electos para ocupar los mismos cargos durante el ejercicio 2024.
En dicho marco, Juan Carlos Junio se dirigió a los presentes llevando «el abrazo del Consejo de Administración del IMFC, que está cumpliendo 65 años». «Nuestra asamblea cooperativa no tiene parangón, no hay entidades de esta naturaleza que realicen una asamblea con más de mil delegados, representando a toda la geografía de nuestro país, a nuestro millón doscientos mil asociados y asociadas», dijo y advirtió que «expresa la consecuencia en nuestras convicciones ideológicas sobre el valor de la participación y el protagonismo de la ciudadanía». Además, resaltó que «no hay libertad sin igualdad y en nuestra patria no hay libertad sin universidades ni escuelas públicas. No somos la resultante de un siglo de decadencia, sino la consecuencia de un pueblo vital, creativo y laborioso».

Entre los más grandes
A su turno, el gerente general del Banco, Juan Carlos Rivera, brindó datos sobre el posicionamiento de la entidad al cierre del ejercicio y se refirió a los desafíos de la coyuntura. Rivera destacó que «en todos los indicadores nos encontramos entre los bancos más grandes del país» y subrayó que Credicoop sigue manteniendo el rasgo distintivo de ser «el banco de las pymes». En su alocución hizo especial mención al rol de las comisiones de asociados que integran cada una de las 276 filiales con presencia en 22 provincias, que suman un total de 3.800 dirigentes con un creciente número de incorporaciones. Rivera señaló que las comisiones realizaron en el último período actividades institucionales de todo tipo con más de 13.000 eventos de los que participaron más de 80.000 personas. «Llegamos con nuestro ideario y nuestros principios a una cantidad importante de gente que quiere escuchar nuestra visión del mundo», dijo.

Mesa. Sara, Giglione, De Lorenzi, Junio, Sitlonik, Rivera, Heller, Cortés, Sapei, Louzan, Bozzolo y Bastide.

Foto: Juan Quiles


Eficientes y democráticos
Heller comenzó su intervención haciendo un repaso por la historia de Credicoop, nacido hace 45 años y recordó que «nuestra idea era tener mil cajas de crédito en todo el país, como una expresión de la democracia llevada al campo de la actividad financiera», propósito que fue limitado por la dictadura militar. «Asumimos aquel desafío de demostrar que podíamos ser eficientes y competitivos, y a la vez, democráticos y participativos. Y 45 años después podemos decir con orgullo que hemos logrado transformar un proyecto probablemente inviable en un proyecto altamente exitoso».
Al referirse al panorama mundial, señaló que se atraviesa «una etapa de gran inestabilidad y fragilidad, producto de las cuestiones geopolíticas y de conflictos bélicos, así como el cambio climático, que el Gobierno y el presidente niegan», al tiempo que sostuvo que hay fenómenos de fragmentación comercial que en algunos casos significan limitantes para países en vías de desarrollo.
También hizo un análisis de los pronósticos del Fondo Monetario Internacional –a los que consideró contradictorios en sus explicaciones al mencionar que a su directora Kristalina Georgieva «le parece que vamos bien»– con una proyección del crecimiento de la economía global del 3% para los países en desarrollo y con un impulso mayor para las economías emergentes, con un 4,2%; mientras que en el mismo informe detalla que «la cruda realidad es que la actividad mundial es débil y las perspectivas de crecimiento van disminuyendo».
Heller indicó también que el objetivo de las políticas globales proyectan para las economías desarrolladas una inflación anual del 2,3% y aquellas en vías de desarrollo, un 7,5 %, aunque advirtió que «el dato fundamental que nos afecta de manera directa son las tasas de interés que cobran esos países, y que influyen en las tasas de países como los nuestros, fuertemente endeudados». «En Argentina –señaló Heller– el 19% de los ingresos públicos están destinados a pagar intereses, principalmente por el brutal nivel de endeudamiento y por el brutal aumento de los intereses de ese endeudamiento».

Dos modelos
«Esto nos lleva a lo que llamo “breve reseña de los dos modelos de país y de sociedad”», dijo el dirigente y comparó datos y números de las dos últimas décadas, repasando indicadores de los Gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández. Así, mientras el PIB, el consumo privado y la inversión durante los Gobiernos de Cristina Fernández y de Alberto Fernández registraron crecimiento, durante el Gobierno de Macri los tres indicadores cayeron. «Esto quiere decir que los beneficios del crecimiento en los Gobiernos de Cristina Kirchner y Alberto Fernández la población fue partícipe, porque fue beneficiada, mientras que con Macri la ciudadanía pagó con mayor intensidad el peso de la crisis», sintetizó Heller. Y concluyó que «se llevaron enormes ganancias porque las Lebacs se convirtieron en el camino de la bicicleta financiera y así se produjo una enorme fuga de capitales de nuestro país». Además, señaló que «con Alberto Fernández las inversiones se recuperaron y se invirtió más de la mitad en maquinarias y equipos, orientado a aumentar la capacidad productiva de las empresas y los gasoductos».

Saludo fraterno. «Nuestra asamblea no tiene parangón», expresó Juan Carlos Junio.

Foto: Juan Quiles


Salarios, variable de ajuste
«La primera caída es la salida de la convertibilidad en 2002, la fuerte recuperación en el Gobierno de Néstor Kirchner y luego el gran crecimiento durante el de Cristina Fernández, llegando a los salarios más altos de todo el período, que perdieron con Macri el 20% en términos reales», dijo Heller refiriéndose a los salarios y reconoció que con Alberto Fernández «perdieron un 11% entre pandemia y aumento de inflación». Sin embargo, el dato más llamativo es que a fin del año pasado se registró «una caída en picada». «De noviembre a febrero la caída es del 19%, llegando a valores casi similares a los que sucedieron en la salida de la convertibilidad y esto muestra a los dos modelos», resumió Heller.
En relación con la inflación mayorista –a la que alude Milei para pronosticar una hiperinflación– Carlos Heller explicó que «refleja esencialmente los precios de los productos importados y en diciembre –con una devaluación del 118%– generó una disparada exponencial de los precios mayoristas, que influyen en la formación del resto de los precios». «El 80,6% de la inflación mayorista son los productos importados», añadió y apuntó: «No es serio y no se puede tomar esta inflación sin tener en cuenta la devaluación».
Respecto a los números del Gobierno de Alberto Fernández, señaló que «la gran debilidad fueron los indicadores sociales, sobre todo los ingresos populares y la inflación posterior a la pandemia, que no se pudo controlar». Sin embargo, dijo, «no podemos desconocer el impacto de la herencia del Gobierno anterior, ni de la pandemia ni de la sequía» y destacó los indicadores positivos de la anterior administración como la creación de empleo registrado y la reducción de los índices de desocupación.
Volviendo al actual Gobierno, advirtió un número alarmante: «El acumulado de la inflación de Milei es de 90,2% y generó una enorme caída en el consumo y en consecuencia, de la producción y del uso de la capacidad instalada». «La inflación es un fenómeno multicausal y en Argentina tiene un componente altísimo vinculado con la puja distributiva», agregó y dijo que frente a la «motosierra» y la «licuadora» que propone el Gobierno los ingresos fijos, salarios, jubilaciones y pensiones deben necesariamente perder contra los precios. «Y esto genera caída en la actividad económica y lógicamente disminución de la inflación, que no es un problema en sí misma, sino un síntoma del problema».
Asimismo, señaló las inconsistencias de algunas estimaciones del actual Gobierno: «El tema de los 15 puntos de déficit fiscal es falso. Era de 5 puntos, pero él le adiciona 10 del Banco Central que son los pasivos monetarios del Central, que estaban compuestos por las Leliq», afirmó. También desmintió el hecho de la emisión descontrolada que esgrime el Gobierno. «A valores constantes, la base monetaria se viene reduciendo desde 2022. No vemos ningún desborde monetario». Según detalló el presidente de Credicoop, con el actual modelo económico se evidencia «una brutal transferencia de ingresos de las clases trabajadoras a los sectores concentrados. Apuntan a que caiga el salario, que se pierdan beneficios laborales, que haya desempleo. Desde el punto de vista de la concepción neoliberal, una devaluación es efectiva cuando toca precios relativos. El objetivo es cambiar los precios, lograr que el trabajo, en dólares, valga menos». Algunas otras medidas que van en este sentido son el perdón fiscal a las grandes empresas, el blanqueo de capitales y la eliminación del Impuesto a los Bienes Personales. «Cuando dicen que el Estado no interviene en la economía es mentira, no interviene en defensa de los más débiles, pero sí a favor de los sectores más concentrados», afirmó.

Participación. Los casi 1.000 delegados presentes convalidaron por unanimidad todos los puntos del orden del día.

Foto: Horacio Paone


Resistencia y movilización
A la par, destacó la movilización popular en defensa de las universidades como un hecho que «movió el amperímetro» al Gobierno. Y advirtió la caída de los ingresos de jubilados (un tercio del ajuste son jubilaciones y pensiones), de la actividad industrial, el aumento de la desocupación y otros indicios de un desplome brutal de la actividad económica. «El nivel de actividad económica exhibió en febrero el nivel más bajo en 33 meses», dijo Heller y subrayó: «El camino es la pelea, la resistencia, la movilización, para ponerle freno a este brutal escenario». Antes de concluir la asamblea, el dirigente afirmó: «Queremos un Estado presente y activo defendiendo a los que más lo necesitan», al tiempo que expresó que «los que fugan no son héroes, héroes son los que trabajan todos los días por un salario que muchas veces ni siquiera alcanza». Sobre el final, en medio de los aplausos de los cientos de asistentes, expresó su orgullo por la historia de la entidad y su coherencia a través de 45 años de fecunda existencia.

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