Cooperativismo | ENCUENTRO EN BUENOS AIRES

Otro modelo de gestión

El IMFC recibió a representantes de cooperativas para intercambiar experiencias y datos sobre el movimiento solidario. Participación del Banco Credicoop y el INAES.

Integración. Participaron entidades de distintos sectores y regiones del país.

FOTO: HORACIO PAONE

Con el propósito de reafirmar la misión del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, difundir los principios y valores del movimiento solidario y brindar información de utilidad referida a contabilidad, impuestos y organismos de contralor que tienen que tener en cuenta las organizaciones de la economía social, más de una veintena de cooperativas participaron de un encuentro en la filial Buenos Aires del IMFC, el primero presencial luego de haber trabajado en forma virtual durante la pandemia.
Encabezaron la reunión Juan Carlos Junio, presidente del IMFC; Verónica San Martín, a cargo del departamento de Consultoría del Instituto; Alberto Galo, gerente de Entidades de Carácter Social del banco Credicoop, y Zaida Chmaruk, integrante del directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES). Entre los asistentes estuvieron representantes de 25 cooperativas de la Ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana, La Plata y Mar del Plata. Comunicación, ciencia y tecnología, cultura, alimentos, industria plástica y textil fueron algunos de los rubros de las entidades solidarias invitadas. 
«Las cooperativas son de ustedes y tienen que tener autonomía», señaló San Martín, quien brindó información técnica relacionada con lo impositivo al tiempo que subrayó: «Estamos a disposición, nos interesa que tengan independencia y pueden respaldarse en nosotros para lo que necesiten». También adelantó que para 2023 están previstas al menos dos reuniones «para encontrarnos y capacitarnos». «La fuerza del cooperativismo está manifiesta y lo tenemos que celebrar», dijo por su parte Alberto Galo y señaló que esto es posible «con política cooperativa» que implica «trascender el rol individual y ponerse al servicio de la construcción colectiva». Galo hizo referencia al modelo integral de gestión del Banco, que se puede trasladar al resto del cooperativismo «con la acumulación de las mejores prácticas que genera un sistema único y homogéneo donde cada uno trabaja hacia la búsqueda de una integralidad política, comercial e institucional» y resaltó que este tipo de encuentros favorece ese proceso. «Tenemos que demostrar que otra forma de administrar la sociedad es posible», sintetizó. 

Mesa. San Martín, Chmaruk, Junio y Galo abordaron diversos aspectos de la gestión.

FOTO: HORACIO PAONE

Chmaruk concedió. «Tenemos que poner en valor otra forma de gestionar la sociedad y retomar estos entramados y articulaciones, resignificar y pensar». A la par, resaltó el papel de las organizaciones de la economía social durante la pandemia, que se sostuvieron e incluso crecieron más allá de las dificultades. «Estamos sometidos a esta idea de que el cooperativismo solo sirve como organizaciones de asistencia ante las crisis o que pueden satisfacer necesidades básicas», dijo y advirtió que en la discusión sobre cómo se reorganiza el mundo «hay un modelo que puede hacer transformaciones extraordinarias». «No nos van a venir a buscar para hacerlo; el desafío es lograr la articulación de manera tal que el sector de la economía social y solidaria tenga que ser tenido en cuenta en el destino del país», señaló. 

Retos y desafíos
El cierre del encuentro estuvo a cargo de Juan Carlos Junio, quien sostuvo que «desde el cooperativismo seguimos teniendo confianza en que el ser humano, en la medida que tenga proyectos comunes, saldrá adelante de esta gran encrucijada». Se refirió, además, a la incertidumbre que se atraviesa hoy «como pocas veces, con un futuro impredecible en términos económicos, culturales y comunicacionales donde se privilegia lo individual por lo colectivo, el lucro por sobre la solidaridad, el egoísmo sobre la generosidad».
Luego de hacer un repaso sobre origen del Banco y el Instituto, «que nacieron desde el pie», y subrayar la impronta fundacional del proyecto cooperativo que sigue vigente, convocó a las organizaciones sociales a sumarse al desafío de «brindar un servicio con beneficios para los asociados y competir con la entidad capitalista». Llamó a transformar el sentido solidario de la cooperación en una fuerza vital para superar las desventajas y fomentar la integración. «El compromiso fraternal cooperativo trasciende al servicio; es la unión y el tejido para juntos transitar estos tiempos», finalizó el presidente del IMFC.


Maria José Ralli