Cooperativismo

Raíces de barrio

La caja de crédito fundada en 1965 por las asociaciones vecinales representó una experiencia inédita para la localidad. Una trayectoria marcada por la lucha contra la dictadura.

1973. Instantánea de una reunión de dirigentes de la caja de crédito cordobesa.

 

El nacimiento de la Caja de Créditos Cooperativa Río Cuarto Limitada tuvo su origen en dos factores. Fundada el 28 de noviembre de 1965, su constitución estuvo marcada, por un lado, por el proceso de expansión, que se verificaba en todo el país, de entidades de ese tipo impulsadas fundamentalmente por el IMFC y, por otro, la tarea vecinalista que había logrado un fuerte arraigo en la vida comunitaria de la localidad cordobesa. La caja representó una experiencia inédita en Río Cuarto, provincia de Córdoba, que hasta ese momento no había visto nacer una entidad de ese tipo.
«Fue promovida por las asociaciones vecinales de la ciudad. Y efectivamente fue la única, hasta ahora, con su origen impulsado por el vecindario. Eso le da un carácter especial, porque nació en los barrios», comentaba Luis Busso, uno de los dirigentes históricos de la entidad cooperativa, durante una entrevista de 2010 del Archivo Histórico del Cooperativismo de Crédito. Ese lazo con lo vecinal fue lo que produjo también que el acto fundacional de la caja se llevara a cabo en el salón municipal de la ciudad cordobesa, ya que en ese ámbito las asociaciones de vecinos operaban regularmente. Uno de los principales impulsores de la caja, e integrante en la década del 60 de una de las  agrupaciones de vecinos, fue Carlos Ghiglione, que explicaba en el mencionado archivo: «En aquel entonces, sumándonos a otras entidades, constituimos la Federación de Asociaciones Vecinales. Y resulta que, estando en la Federación, yo tuve la oportunidad de presentar la idea de que se hiciera una caja de crédito, una cooperativa para resolver los problemas financieros de la gente que no tenía fácil acceso a los bancos. No había interés, en las entidades oficiales, de ayudar a los sectores del trabajo, a los más humildes y entonces, en el seno de la Federación de Asociaciones Vecinales, sugerí la conformación de una caja cooperativa».

 

Protagonismo y reconocimiento
La vida de la entidad se prolongó durante más de dos décadas y tuvo un fuerte impacto en el devenir económico y social de la comunidad de Río Cuarto. «Había colas enteras de gente que venía a asociarse con la intención de dejar sus pesitos, de pedir un crédito por algún problema. Se asoció muchísima gente inicialmente y claro, empezó un movimiento bastante interesante. Un movimiento del que nosotros fuimos también aprendiendo. Tuvimos que empezar a incorporar rápidamente empleados porque no teníamos previsto nada ni conocíamos demasiado», decía Busso. Ese protagonismo y reconocimiento no fue solo el resultado de la operatoria crediticia exitosa, sino también de todo un proceso que marcó profundamente el nacimiento de la cooperativa. Tras su constitución en el tramo final de 1965, la Caja abrió sus puertas en marzo de 1966, pocos meses antes del ascenso de la dictadura de Juan Carlos Onganía, que representó el primer gran embate al sector de las cajas y que buscó liquidar la operatoria de esas entidades. La de Río Cuarto no fue una excepción y a poco de nacer ya tuvo que enfrentar el ataque dictatorial. Su sello de nacimiento y defensa estaba marcado por la lucha. Busso rememoraba los tiempos de repliegue y defensa de una caja que tenía en su base un componente sólido: «Nos movilizamos. Fuimos a todas las vecinales a contar lo que pasaba e hicimos una asamblea en lo que era, en ese momento, el cine Rex. Invitamos a todo el mundo y obtuvimos una respuesta que nos dejó estupefactos: se llenó el cine en la planta baja, en la primera platea arriba (…) Se nota que la gente fue la que nos trajo la solución. Se decidió no solamente no vender, sino recuperar la caja. Es decir, un acto que a mí me permitió ver la importancia de haber creado una entidad popular enraizada en los barrios. Se creó ahí mismo una comisión de defensa de la caja de crédito y esa comisión decidió salir a todos los barrios, cada uno con fichas de asociados, y lo increíble del asunto es que en el término de un mes obtuvimos 400 nuevos socios».

Festejo. Cuarto aniversario, 1969.

 

La caja cordobesa llegó a ocupar el cuarto puesto dentro de las entidades financieras más importantes de la ciudad, detrás de los grandes bancos. Desplegó además una importante actividad que la ligaba a la vida de otras instituciones como mutuales, colegios profesionales, escuelas y  organizaciones culturales que veían en la caja una posibilidad efectiva para su desarrollo. También fue una de las entidades de crédito que, con el direccionamiento de Idelcoop y el IMFC, logró llevar adelante el proyecto de Escuelas Móviles Cooperativas, una iniciativa dedicada a difundir los principios cooperativos. «Además de convencer a la gente para que se animara a asociarse, había que plantearles la necesidad del convencimiento de una razón institucional de concepción doctrinaria cooperativista», sostenía –en charla con el Archivo Histórico del Cooperativismo de Crédito– Oscar Olmedo, otro dirigente emblemático que tuvo a su cargo la promoción institucional de la Caja de Créditos Cooperativa Río Cuarto.
La entidad permaneció hasta 1979, cuando tuvo que convertirse en banco cooperativo tras la ardua batalla que el sector dio frente a la restrictiva «Ley» de Entidades Financieras de la dictadura cívico-militar instaurada en 1976. Luego de un proceso que duró varios años, en el que la caja cordobesa fue parte de los bancos Sycor, Local y Argencoop, hacia el último tramo de la década del 90 el legado de la cooperativa finalmente desembocó en el Banco Credicoop al incorporarse como una de sus filiales. «Fue con la confianza y el trabajo, el esfuerzo de todos aquellos que han puesto el hombro patrióticamente sin otro interés que llevar adelante el ideario cooperativo», concluía Ghiglione sobre la experiencia de construcción de una caja nacida en la iniciativa popular.

 

Asesoramiento histórico: Daniel Plotinsky
Fotos: Archivo Acción