Cooperativismo

Semilla represiva

«A 40 años de la sanción de los decretos “de aniquilamiento de la subversión” (1975-2015)» fue el título de la charla que organizó, en la sala Jacobo Laks del CCC Floreal Gorini, el departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación, junto con el Programa de Investigaciones de las Dictaduras del Cono Sur y sus Legados del Núcleo de Historia Reciente del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Coordinada por la historiadora e investigadora Marina Franco, la mesa estuvo integrada por Esteban Pontoriero, licenciado en historia e investigador del IDAES; Mario Ranalletti, historiador e investigador de la Universidad Nacional de Tres de Febrero; y Santiago Garaño, licenciado en Ciencias Antropológicas de la UBA. «Dentro del Núcleo de Historia Reciente del IDAES creemos que este año era el momento de repensar en un sentido crítico y más amplio aquellos decretos que en su momento marcaron el comienzo de la represión más feroz en la Argentina», señaló Franco. Pontoriero, por su parte, describió la evolución de la actividad legislativa en materia de defensa desde 1955 hasta los momentos previos a los decretos de María Estela Martínez de Perón en 1975. Destacó, en ese marco, los decretos del Plan Conintes, una serie de medidas represivas que se tomaron durante la presidencia de Arturo Frondizi «orientadas a hacer frente en ese momento a las acciones de huelga y de protesta social, y también de violencia política desarrolladas por la resistencia peronista». Pontoriero también se refirió a las implicancias de la Ley de Defensa Nacional decretada por Juan Carlos Onganía, que siguió vigente incluso en democracia. Ranalletti, por su parte, subrayó que los decretos que firmó Isabel Perón en 1975, iniciadores del Operativo Independencia en Tucumán, «son símbolos, imágenes muy fuertes que, a pesar de que no conozcamos el articulado o el texto completo, los decretos de aniquilamiento son sintagmas, son palabras que a nosotros algo nos dicen». En su intervención Ranalletti también abordó algunos aspectos en torno a la noción de «aniquilamiento» instaurada durante la última dictadura militar, y aseguró que la creación del aparato de represión clandestino del Estado fue «uno de los resultados de los decretos de aniquilamiento» y cuestionó los motivos que llevaron a los represores a asimilar que la tortura y las violaciones a los derechos humanos formaban parte de un acto bélico. Garaño, en tanto, también se refirió a los hechos de 1975 en Tucumán y al respecto señaló que el Ejército Argentino hizo una serie de puestas en escena «en este teatro de operaciones» para demostrar que en el monte tucumano se libraba una batalla para asegurar el dominio estatal en la zona y construir de ese modo un consenso «en torno a cómo había que combatir la subversión, cómo había que combatir las organizaciones revolucionarias pero también cómo había que disciplinar a la población».

La charla tuvo una gran concurrencia en el CCC Floreal Gorini.