Cooperativismo

Una lupa en la naturaleza

Mesa. Portugheis, Olivero, Montera y Tobías: ecología y sociedad de consumo.

La conmemoración del Día Internacional de la Tierra motivó una charla debate en la sala Mayer Dubrovsky, que llevó a cabo la Secretaría de Estudios e Investigaciones del CCC Floreal Gorini. Titulada «La tierra quema. Medio ambiente y política», la mesa fue encabezada por Alex Portugheis (integrante de Asociación Civil Abuela Naturaleza), Silvia Olivero (licenciada en Química y especialista en medio ambiente) y Carolina Montera y Melina Tobías, sociólogas e investigadoras del departamento de Estudios sociológicos del Centro Cultural de la Cooperación.
Portugheis, quien trabaja con residuos sólidos urbanos en Abuela Naturaleza, puntualizó: «Cuando hablamos de sustentabilidad urbana, nosotros fomentamos que las regulaciones ambientales tienen que ser encarnadas por oficios como el de los recicladores urbanos. En función de la sustentabilidad regional, cada lugar tendrá que pensar qué receta, qué oficio tendrá que inventar».
Olivero, en tanto, inició sus palabras leyendo intervenciones de Fidel Castro en la conferencia sobre Medio ambiente y Desarrollo realizada en la ONU en 1992 y mencionando la encíclica del Papa Francisco Laudato Si, de 2015, sobre ecología planetaria, donde habla del modelo económico mundial que llevó a una doble crisis: ecológica y social. La especialista también mencionó la novedosa concepción de la Constitución ecuatoriana acerca de la protección de la naturaleza. «Siempre nos tocaba hablar –destacó Olivero– de todo lo de Alemania, de Estados Unidos, de la importancia que tienen estos países en su compromiso ambiental, sin embargo, la Constitución más progresista del mundo en temas ambientales es la de Ecuador, del 2008, porque es la primera que le otorga a la naturaleza derecho: la naturaleza es sujeto de derecho, por lo tanto uno puede demandar el daño que se le haga a la naturaleza».
El cierre estuvo a cargo de las investigadoras del CCC. Montera se refirió al concepto de «modernización ecológica», definido como «un discurso que va a reconocer el carácter estructural, no va a negar que los problemas de la crisis ambiental tienen que ver con las formas y las instituciones modernas, pero también va a creer que son esas mismas instituciones las que los pueden solucionar». Desde la vereda opuesta a esa visión dominante, Tobías reflexionó acerca del «paradigma de la justicia ambiental», que no implica seguir las pautas de consumo actuales, sino «entender que gran parte de esa crisis ambiental no va a poder ser resuelta si no revisamos, justamente, todos los pasos de esa cadena de consumo».