Cooperativismo | LIBARIO

Una propuesta diversa e inclusiva

Este espacio cultural de Villa Crespo nació en 2003 y hoy ofrece actividades en diversas artes, con especial apertura hacia las colectividades migrantes.

Foto: Guadalupe Lombardo

Milongas, clases de tango, danza brasileña y teatro. Eso y mucho más se puede hallar en el espacio cooperativo Libario, en el barrio de Villa Crespo, donde la cultura independiente es accesible y de calidad.
Libario nació en 2003 como club de música y en los últimos años fue mutando hasta abordar todas las artes, para todos los públicos y edades. En este centro cultural cooperativo se puede disfrutar de una noche de tango, jazz o teatro; también se organizan milongas y peñas folclóricas y se dictan clases de danza brasileña. El espacio es una propuesta diversa con apertura hacia las colectividades migrantes radicadas en Argentina y el colectivo LGTB.
«Porque el arte no debe ser un privilegio, nuestra propuesta es diversa e inclusiva. La idea es ofrecer espectáculos de calidad, cultura independiente accesible a todes. Por eso muchas de las actividades que ofrecemos son a la gorra o con entradas para todos los bolsillos», cuenta Patricio Díaz Maldonado, uno de los cinco asociados de la cooperativa cultural que gestiona Libario.
Patricio es de Chile, vino hace varios años a Argentina a perfeccionarse en baile y vivir del arte. Reconoce que en su país natal la cultura es algo para pocos y destaca la oportunidad de integrar Libario: «Suceden muchas cosas bellas por fuera de los circuitos comerciales. Hay que darles lugar, visibilizarlas. Acá empezamos de a poco y la idea prendió. Ahora es un espacio que se retroalimenta. Aparecen artistas con propuestas nuevas, nosotres le proponemos lo nuestro, y así se va armando el Libario: un lugar donde circula la cultura independiente de excelencia, donde los artistas se sienten cómodos para hacer su arte».
Libario es un multiespacio abierto a la comunidad, a las voces migrantes y las disidencias. Allí la cultura se vive como un derecho, no un privilegio. Tal es así que las cenas show de tango que inaugurarán próximamente no están pensadas como espectáculos para turistas sino como una propuesta accesible para la gente de la Ciudad de Buenos Aires.
«Acá trabajamos como una cooperativa, de forma horizontal, como siempre se trabaja desde el arte, pero ahora tratamos de aprender de los trámites y responsabilidades que tenemos. Nos interesa relacionarnos con otras cooperativas porque apostamos a esa forma de vida. En un mundo donde el capitalismo ya es obsoleto, el cooperativismo es el camino», asegura Emanuel González. Él es actor y bailarín de flamenco, actualmente estudiante del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER) y un divulgador cultural desde hace más de una década.
Como toda cooperativa, en Libario se toman decisiones, se acierta y también se aprende de los errores. La paciencia es quizás el mayor capital de un proyecto como este. «Estamos aprendiendo. Tenemos mucha energía para salir adelante y crecer. Claro que no siempre todo es tan fácil, tomar decisiones, acordar entre todos, a veces no resulta inmediato, pero sabemos que es necesario. Es muy interesante el funcionamiento de una cooperativa, aprendo de eso cada día», afirma José Gomes, asociado de Libario. José es de Brasil y ya trabajó en otro centro cultural antes de este y celebra las salidas colectivas de los proyectos culturales en este país: «Es lindo ver cómo va creciendo el centro, y cómo todo es fruto de un esfuerzo colectivo».
La cooperativa, recientemente asociada al Banco Credicoop, pudo equiparse con nuevos micrófonos gracias a una motivación institucional de 35.000 pesos que recibió de la entidad bancaria. «En Credicoop nos sentimos como en nuestra casa siempre. El respaldo técnico que nos dan ante la primera duda de cómo resolver las operaciones de una cooperativa es fundamental para seguir», afirma Emanuel.
«Se puede vivir del arte, de forma cooperativa. De hecho, es lo estamos haciendo», se entusiasma Patricio. En el Libario entendieron que nada se puede hacer sin alegría y así viven cada noche cuando se abren las puertas de la casona de Julián Álvarez 1315 y empieza el show. Una apuesta al trabajo colectivo y a la cultura latinoamericana. Eso es Libario Multiespacio.


Mariana Aquino