Cultura

Catálogo que crece

El sello editorial del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos presenta sus nuevas colecciones de libros sobre relato policial, poesía, microficción y cuento infantil latinoamericano.

 

Apuesta múltilple. Las novedades de Desde la Gente: un paso más en la batalla cultural. (Jorge Aloy)

Entre la infinidad de editoriales existentes en la Argentina, hay una que, teniendo en cuenta el complejo y rico universo de las letras, mantiene su producción desde 1991 a fuerza de constancia, compromiso y trabajo. Ediciones Desde la Gente, el sello del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), es un fiel ejemplo de la pasión por la escritura y la lectura y, a la vez, de una plena conciencia del poder que éstas poseen.
Dirigido en sus comienzos por Mario José Gravibker, con la colaboración de Ramón Plaza, el sello cooperativo se constituyó como una alternativa imprescindible para los años que corrían. «En una etapa muy compleja, producto del deterioro de la actividad cultural. La iniciativa nació con el objetivo de ser un vínculo entre las instituciones cooperativas y, también, para aportar a la construcción del tejido social mediante la satisfacción de la lectura», mencionaba Gravibker en una entrevista publicada en Acción. Pasaron 23 años y, en todo este tiempo, se editaron más de 3.500.000 ejemplares, con 252 títulos de autores argentinos, latinoamericanos y del resto del mundo (pero siempre poniendo el foco en nuestra región). Estas no son solo cifras, sino la fiel demostración del trabajo constante e ininterrumpido de un grupo de personas que trabaja desde y para la gente. Jorge Testero, actual director del sello, señalaba hace unos meses que la editorial «se inscribe en una tradición del movimiento cooperativo de estar siempre en el debate, tratando de que sus propuestas sean conocidas públicamente. Y es, al mismo tiempo, un frente que busca brindar a la gente la posibilidad de acceder a otra manera de ver la realidad a través de la literatura».
Con más de dos décadas de historia y sus objetivos alcanzados y hasta superados, el propio Testero, junto con el consejo de administración (Rubén Cédola y Edgardo Form, presidente y gerente general del IMFC) decidieron renovarse manteniendo su esencia y ampliando el horizonte de la palabra escrita. Para esto se pensaron cinco nuevas colecciones, con sus temáticas particulares y sus diseños editoriales.
La primera fue presentada en 2013 y se trata de «Argentina debate», una serie de entrevistas a cargo del escritor y periodista Alberto Catena a pensadores y protagonistas del quehacer nacional. Ya fueron publicadas Eduardo Rinesi – El síndrome de Elsinor; Carlos Heller – Regreso a la esperanza y Ricardo Forster – La subjetividad y sus laberintos. Actualmente, está en marcha la que tendrá como protagonista a Horacio González.
En tanto, en el mes de marzo se presentaron las otras cuatro colecciones. «Huellas», asegura su director Vicente Battista, «agrupa algo de lo mucho que bajo el rubro policial se está escribiendo en la Argentina. Fui invitado a dirigirla y de inmediato acepté: es un orgullo cooperar, nunca mejor empleada la palabra, con el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y poner en movimiento este proyecto».
Otra de las colecciones, titulada «Aleph», agrupa muestras destacadas del cuento y la microficción. A su vez, Carlos Aldazábal cuenta que la colección «Verso libre», que estará a su cargo, «será el espacio dedicado a la poesía en Desde la Gente. En este punto, la apuesta es continuar una tradición que caracterizó a la editorial desde sus comienzos: diversidad y calidad poéticas». Por último, se encuentra «Barrilete», una colección de cuentos latinoamericanos dirigida a los más chicos y compilados por Ana María Ramb.
Cinco iniciativas con las que Desde la Gente redobla (quintuplica, mejor dicho) la apuesta por el valor de la palabra. «Hoy podemos decir, sin temor a equivocarnos, que este sello es, en cuanto a literatura, uno de los más importante de la historia editorial del país, por su magnitud, por su llegada, por su calidad, por su permanencia, trayectoria y por su consecuencia», enfatiza Testero. Y lo sostiene con las palabras y los hechos: los millones de libros publicados y otros tantos que seguramente vendrán.

Jorge Freidemberg