Cultura | MIRADA AUTORAL

Cercanía distante

Cuando se trata de películas y series basadas en libros, por lo general los escritores pueden optar por diversos grados de participación en lo que respecta al proceso de filmación. Desde vender los derechos y desentenderse del proyecto, hasta colaborar con el armado del guion o bien escribirlo por completo. «Venía de escribir una serie basada en una idea original mía, pero luego tuve que ceder derechos y también autoridad. Con El fin del amor me propuse dar el salto hacia el rol de showrunner para cuidar el proyecto y garantizar que las decisiones creativas fueran mías», recuerda Halvorsen.
Martínez, por su parte, también alude a la dificultad de participar cuando los equipos son tan numerosos. «En Los crímenes de Oxford me dieron a leer un guion preliminar, hice algunos comentarios, pero la verdad es que estuve muy lejos de las peripecias de ese guion porque cambió mucho cuando se tradujo al inglés», explica. Pese a ello, sus intenciones se mantienen: «Me quedo con la literatura pero igualmente puedo decir algo sobre el guion. Me interesa conservar esta especie de cercanía distante».