Cultura

Cercano Oriente

De Jorge Luis Borges a Ricardo Piglia, la obra de renombrados escritores locales traducida al mandarín conquista a un número creciente de lectores en ciudades como Beijing. La presencia de la literatura latinoamericana en el gigante asiático.

Destacados. Borges es idolatrado por los chinos, mientras que Piglia suma adeptos. (Juan C. Quiles/3Estudio)

 

La percepción común de que los tiempos actuales se caracterizan por vertiginosos cambios, especialmente en lo histórico y político, puede ser corroborada a simple vista. Hasta hace algunas décadas, un viajero hispanohablante que se aventuraba por la capital o las principales ciudades chinas se sentía no solo apabullado por la potencia de las expresiones de su cultura milenaria, sino también por el escaso intercambio de bienes simbólicos, como ocurría por ejemplo con la producción literaria en español. Hoy aquellos visitantes se llevarían una gran sorpresa al encontrar en las vidrieras de las librerías de Beijng obras de Julio Cortázar o de Isabel Allende, traducidas al chino mandarín.  
Desde que en 1951 Pablo Neruda puso un pie en el gigante asiático, la literatura latinoamericana inició un periplo que entusiasmó a millones de chinos, quienes hoy han hecho de Jorge Luis Borges un «ídolo» y de Gabriel García Márquez, un «suceso editorial» inédito. Particularmente Borges es, por lejos, el autor latinoamericano más analizado en China, con más de 4.000 textos, ensayos, estudios, artículos y libros, según indica la traductora e investigadora Mónica Lou Yu, profesora de la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijng. El encantamiento borgeano comenzó con la publicación, en 1983, de una antología de sus cuentos.
Pero el origen del intercambio literario con estas tierras comenzó con una traducción de Álvaro Yunque en 1958, pasó por una docena de escritores criollos llevados al mandarín y, este año, derivó en la primera traducción de Ricardo Piglia. El trayecto de las ediciones chinas de autores latinoamericanos se inició de manera indirecta, a partir de sus versiones en inglés o en ruso, con un enfoque más bien centrado en criterios ideológicos. Luego pasaron a parámetros profesionales y de mercado y a traducciones directas del español al mandarín, la fase actual.
Luego de los poetas Neruda y Yunque, en los años 60 y 70, las traducciones en China entraron en el cono de sombras de la Revolución Cultural. Pero a partir de los 80, alcanzaron un boom, con varios momentos clave, como el auge de Borges, García Márquez y también Mario Vargas Llosa, o la aparición rutilante de autores, como Roberto Bolaños u otros a quienes también ayudó para su difusión las versiones cinematográficas de sus libros, como el caso de Los crímenes de Oxford, basada en una novela de Guillermo Martínez. Los diez autores más estudiados, según Lou Yu, son: Borges, García Márquez, Neruda, Vargas Llosa, Cortázar, Carlos Fuentes, Isabel Allende, Jorge Amado,  Bolaños y Pablo Coelho. En el período que va de 2011 a 2016, se tradujeron unos 139 títulos, según sus propios datos.
También son conocidos en China los escritores argentinos José Hernández, Ernesto Sabato, Manuel Puig, Tomás Eloy Martínez, Juan Gelman, Pablo De Santis y Adolfo Bioy Casares, entre algunos otros. No es un dato menor que la misma editorial que  publicó en marzo de este año El camino de Ida, de Piglia, haya comprado los derechos para publicar Respiración artificial. Y precisamente es la profesora Mónica Lou Yu quien está a cargo de su traducción. Por esa razón vino recientemente a Buenos Aires, donde dio varias charlas.
En el mundo editorial chino, los criterios económicos y de mercado se van imponiendo, aunque también interviene la calidad de los escritores. De unas primeras tiradas de decenas de miles de ejemplares se pasó a un promedio de 4.000 unidades: las editoriales saben que la rentabilidad no será alta, aunque Borges o García Márquez pueden ser excepciones. «Borges se convirtió en el gran ídolo para los escritores chinos de los años 90 y de las sucesivas generaciones. En China se lo conoce como escritor de escritores y maestro para los escritores de vanguardia, como Ge Fei, Ma Yuan, Su Tong, Bei Cun, entre otros. Y es, sin duda, uno de los más populares», concluye Lou Yu.