Cultura | Agenda | Películas

Cry Macho

Clint Eastwood

Minett y Traven junto a Eastwood, que protagoniza otro relato de redención.

Clint Eastwood protagoniza otro relato de redención a sus 91 años, basado en la novela de N. Richard Nash, quien escribe el guion junto con Nick Schenk. Sin embargo, a diferencia de La mula y Gran Torino, este film se percibe luminoso y hasta podría decirse esperanzador. Fiel al cine clásico, Eastwood compone a Mike Milo, un exjinete de rodeo famoso por sus hazañas que luego de una tragedia familiar se hunde en el alcohol y la depresión. En 1979 un antiguo jefe y amigo (Dwight Yoakam) le pide un favor personal: que traiga a su hijo desde México a Texas. Obligado por las circunstancias, el veterano vaquero emprende un viaje en donde los problemas recién se presentan en el regreso. En esta road movie tanto Milo como el adolescente en cuestión (el debutante Eduardo Minett) tienen que encontrar su lugar en el mundo y el trayecto les servirá de aprendizaje. La trama es sencilla y la moraleja también: la vida nos pone a prueba y las decisiones trascendentales que se toman configuran la identidad. Es lo que le sucede al dúo protagonista, que en cada intercambio verbal asumen los roles de padre e hijo. En la carretera deben huir de los policías que los consideran fugitivos y de los matones enviados por la madre del niño (Fernanda Urrejola), una capa de la mafia mexicana. Como contracara aparece Marta (Natalia Traven), la dueña de una cantina que los ayuda en momentos determinantes de la trama. El otro personaje a destacar es el gallo apodado Macho, el animal que utiliza Rafo para las riñas clandestinas y que viaja con ellos como una suerte de mascota. En su lugar se despliega el subtexto del film acerca del significado de la palabra «macho», un concepto puesto en discusión en tierra de cowboys. A partir del simbólico nombre surgen las connotaciones de la película, que busca desarticular su varonil y anticuado sentido. Eastwood le da principal importancia a los roles femeninos y deconstruye una vez más al rudo vaquero que supo ser en la pantalla.


Emiliano Basile