De cerca

Entusiasmo y tristeza

Escribir una novela supone un proceso de desarrollo imprevisible. «En general se me ocurre una idea y armo algún tipo de esquema», dice De Santis. «Después está lo que llamo el entusiasmo. A veces uno piensa que tiene un buen argumento, pero empieza a escribirlo y se da cuenta de que le falta esa fuerza interior, esa especie de alegría que aparece al escribir y que sentí mucho con Academia Belladonna».
Sin embargo, el escritor Guillermo Martínez leyó la novela antes de que fuera a imprenta y encontró «muy triste» la historia del protagonista y los descubrimientos que hace sobre su pasado familiar. De Santis no creyó que debía hacer una corrección: «Creo que los escritores tenemos derecho a contar historias tristes, pero no historias deprimentes. En la tristeza las cosas tienen sentido; en la depresión, no. En la novela está esa tristeza, pero también la alegría por la invención de las circunstancias del argumento».