Cultura | EL ROL DE LOS PRODUCTORES

Detrás de la escena

Elián Angel Valenzuela, o L-Gante, el artista del momento en la música urbana, «recupera la forma de producir del hip hop con medios digitales y a la vez la tradición de la cumbia», dice Sebastián Muñoz Tapia. Una mezcla particular a la que denomina Cumbia 420 y presenta en sus propias canciones como «música pa’ los negros».
El éxito de L-Gante es inseparable del productor Kevin Rivas, o DT Bilardo, así como Zaramay está asociado a Nahuel the Coach en sus creaciones. Bizarrap (Gonzalo Conde) goza por su parte de un estrellato similar al de los artistas con los cuales organiza sesiones, como Duki o Nathy Peluso.
«La importancia de los productores es fundamental –afirma Nicolás Igarzábal–. Son una generación de pibes muy distinta de la del rock. La mayoría de ellos no componen sino que rapean o hacen freestyle sobre una base repetitiva, un beat, como se dice. El productor ordena y potencia esa improvisación, y así surgen los temas».