Cultura

Idioma universal

(Pablo Blasberg)

El inglés está en el aire. Adorna las vidrieras de las tiendas y las remeras de los transeúntes. También está en las librerías. Cadenas tradicionales como El Ateneo, por ejemplo, cuentan con una sección de títulos en inglés, aunque son las librerías especializadas las que mayoritariamente concentran al público argentino que consume textos en esa lengua.
Según Esteban Duhourq, encargado del local de avenida La Plata de KEL Ediciones, la principal distribuidora de libros en inglés en el país, las ventas aumentan mucho en marzo y abril, por demanda de los colegios. Allí, entre el público, además de profesores y estudiantes de inglés, se cuentan los lectores nativos, que no quieren perder el contacto con su lengua original y, también, aquellos que quieren leer a sus escritores favoritos en inglés. «Preguntan mucho por Auster, Barnes, Coetzee, Munro y, aunque no son de habla inglesa, Murakami y Mankell. También piden clásicos: Charles Dickens, Jane Austen, Charlotte Brontë, o la poesía de Yeats», enumera Duhourq.
Los libros ilustrados para bebés y niños hasta los 6 años también son demandados, mientras que, en la franja infantil-juvenil, entre los autores más populares figuran: Michael Morpurgo, Roald Dahl y Jeff Kinny, creador de El diario de Greg, sobre un chico llamado Greg Heffney y su intento por sobrevivir en la escuela. El interés por algunos autores también obedece a eventos específicos. «Después del Nobel que ganó Alice Munro, vino más gente a preguntar por sus libros. O por Paul Auster, las veces que él vino a la Feria del Libro», puntualiza Duhourq. En la céntrica tienda SBS librería Internacional del Pasaje Santos Discépolo, donde los meses fuertes son febrero, marzo, abril y el comienzo del segundo semestre, tienen otra mirada. El encargado Julio Sánchez dice que, en los últimos tres años, se observa una disminución de un 20% en las ventas. «En parte se debe a la dificultad para conseguir libros en el país. Se complica importar material», explica. Los textos más vendidos son los de enseñanza, para colegios e institutos. También sagas como Juegos de tronos y Los juegos del hambre. «Fenómenos como estos o como Harry Potter, en su momento, arrastran mucha gente. Sale el libro, llega al cine y entonces vienen adolescentes o gente de hasta 30 años a buscarlos», indica Sánchez. De los clásicos, Edgar Allan Poe, Oscar Wilde y William Shakespeare lideran los más pedidos, mientras que los turistas buscan versiones en inglés de libros de Borges, García Márquez e Isabel Allende.
En la tienda también venden obras en otros idiomas y, desde hace un par de años, comercializan novelas en castellano. «De los libros en lenguas extranjeras, el inglés domina, aunque ahora se ve una irrupción del chino mandarín y, sobre todo, del portugués», comenta Sánchez.
Si bien se estima que menos del 30% de los argentinos habla inglés, gracias al cine, la música e internet, es un idioma que ya se cuela en las conversaciones diarias. Por lo visto, también en una que otra biblioteca.

Francia Fernández