Cultura

Indie de exportación

Sin el apoyo de los principales sellos y productoras, los exponentes de la escena alternativa del rock y el pop salen de gira por las capitales de América y Europa y son invitados a tocar en festivales internacionales. Los casos más destacados.

Con éxito. El Mató a un Policía Motorizado se presentó en México y Estados Unidos.

Mientras el universo discográfico mainstream agoniza hace tiempo, el streaming sonoro se impone a los celulares y las apuestas del rock corporativo se derrumban sin pausa a nivel planetario, la escena independiente argentina, como si fuera un acto de misterio inesperado, imprevisible y sin enemigos a la vista dentro de un contexto económicamente adverso, va ganando sus batallas autoimpuestas de crecimiento, expansión y desarrollo. Uno a uno los grupos y solistas van atravesando las fronteras, pisando un escalón sin saltarse el siguiente. Y esa resulta ser su estrategia involuntaria y exitosa para que la música y los sonidos del under local vayan conquistando espacios cada vez más alejados del suelo argentino.
Los exponentes del indie, con sus estrategias, particularidades y realidades que exceden las propuestas de los grandes sellos, trazan las coordenadas de una realidad incuestionable: Juana Molina viaja por todo el mundo tocando en los más grandes y prestigiosos festivales de Europa, Asia y Norteamérica; Las Ligas Menores se convirtieron en la primera banda local que integra la codiciada grilla del festival Coachella; Chancha Vía Circuito gira por Europa; Mimi Maura lleva adelante su segundo tour por Japón, igual que Fernando Kabusacki; Kumbia Queers llena lugares en Alemania; Él Mató a un Policía Motorizado agota entradas en recitales en México, Perú, Costa Rica, Francia y España; Los Espíritus convoca a un público creciente en Colombia; Onda Vaga llega hasta Marruecos; Bestia Bebé recorre ciudades de Chile, Paraguay, Brasil y Uruguay.
Los mencionados son solo unos pocos de los tantos casos de la actualidad. ¿A qué se debe este boom exportador reciente y sin precedentes en el mapa cultural argentino? «Es una necesidad natural en la vida de un artista. Forma parte del juego del circuito musical, de la industria cultural o del mercado internacional prestarle atención y darle salida a la contemporaneidad sonora de un país», señala el periodista y curador especializado en música independiente Yumber Vera Rojas. «Cuando Soda Stereo, Fito Páez, Andrés Calamaro, Los Enanitos Verdes o Los Fabulosos Cadillacs salían de gira al exterior, representaban una sola realidad de la música local. Mientras que ahora estos artistas independientes significan la alternativa a ese mainstream que nunca quiso mirarlos y que se aburguesó. Por lo que tampoco cargan con esa mochila tan pesada de tener que depender de una compañía disquera o de una agencia para poder disfrutar de un desarrollo foráneo».
En sintonía con una circunstancia global favorable, continúa Vera Rojas, los artistas independientes pudieron probar suerte en Europa o los Estados Unidos. «Frente a un pasado que te reducía a una instancia hispanoparlante, el circuito internacional ahora tiene varias capas. Así fue como algunos lograron jugar en la Premier League, al tiempo que otros solo pudieron hacerlo en las inferiores. Que hagas gira en plazas de Australia o antros asiáticos no significa que seas parte de algo: es más bien una aventura. También hay otros artistas argentinos que están en ese circuito global, pero viven fuera del país: La Yegros, establecida en Francia; Jonas Kopp y Mueran Humanos, con residencia en Alemania; y Tei Shi, en Estados Unidos», ejemplifica.

Viaje de inversión
Una de las travesías más destacadas fue la que llevó a Las Ligas Menores a tocar en el festival Coachella. Cuenta María Zamtlejfer, bajista, cantante y compositora de la banda: «Tuvimos que hacer un esfuerzo económico enorme: nosotros veníamos juntando plata para la grabación del disco y de repente tuvimos que usar esa plata, ahorros y el mismo cachet que nos daban del festival para solventar la compra de los pasajes, visas, abogados. Fue bastante duro porque sabíamos que a la vuelta teníamos que seguir grabando, sólo que en rojo total. Si bien todavía no llegamos a recuperar lo que pusimos de nuestros ahorros personales, preferimos priorizar el disco, tocar un montón y continuar la apuesta que de alguna forma empezó con el festival».
A su turno, Tom Quintans, líder de Bestia Bebé, considera que «para una banda independiente viajar al exterior representa una inversión muy grande: las veces que nos fue mejor, pudimos cubrir los pasajes. De todas formas, lo vemos como una inversión en nuestro trabajo, aunque no es fácil de concretar. Más allá de eso, está buenísimo poder hacerlo».

Coachella. Las Ligas Menores en California.
Aventura. Hattom llevó su música a Europa.

A punto de sacar su tercer disco solista, el cantante Manu Hattom viene mostrando su música en Europa desde hace varios años. «En 2012 fue la primera vez que salí del país a cantar mis canciones. Los conciertos fueron en varias ciudades de España, la mayoría por invitación. En 2013, en un viaje un poco más extenso, con la curiosidad de conocer el Viejo Continente, emprendí una gira más larga, pasando por España, Francia, Alemania e Inglaterra. Si bien hay diferentes culturas en esos países, la música latinoamericana es bien recibida. La verdad es que económicamente nunca es redituable. Salir a tocar a otros lugares siempre es importante para enriquecerse a uno mismo, desde el lado artístico y personal. Me gusta ir a otros lugares y abrir un poco mi espacio creativo».

Temporada de cosecha
De todas maneras, la realidad para ciertas bandas que ya vienen hace tiempo batallando en el exterior trae revancha. Santiago Barrionuevo, cantante y compositor de Él Mató a un Policía Motorizado, dice desde algún punto entre México y Estados Unidos que su realidad actual «es muy distinta a cuando empezamos. Es algo nuevo para nosotros, con otras condiciones. Ya no es un gasto, sino todo lo contrario. Desde el comienzo vimos a los viajes como irse de aventuras, algo costosas pero no eran un gasto, sino una proyección a futuro. Con el tiempo empezamos a trabajar con una empresa de booking, algo impensado en nuestros comienzos, y eso hizo que las cosas cambien. Ahora vamos a estar de gira dos meses, lo más largo que hicimos y para todos nosotros es lo mejor del mundo. Tenemos el sueño de tocar al menos una vez en cada continente».
Los niveles de experiencias son variados para cada grupo. Por eso tiene sentido preguntarse qué se necesita para llegar a conmover a un público que maneja un universo de referencias diferente. Vera Rojas tiene su teoría al respecto. «El grupo debe tener ganas y entender por qué y para qué lo hace. El artista argentino es muy pancho. Quiere que Mahoma lo vaya a buscar en vez de ir él a la montaña. Los que entendieron la cuota de riesgo y de paciencia que hay que aportar, son los que logaron el éxito o disfrutaron del espaldarazo», sostiene el periodista. «A diferencia de hace 20 años, salir de gira es lo más fácil del mundo. Así como sucede con la música actualmente, que con un clic puedes acabar en cualquier parte, nunca sabes las posibilidades que tienes afuera hasta que lo intentas. Pese a la gran oferta que hay, el mundo te está esperando. Así que los que ponen como excusa que tienen que arreglar con el trabajo o deben ver cómo hacen con sus hijos, que se dediquen a otra cosa».
A pesar del esfuerzo que significa costearse un viaje al exterior para ir a tocar, la recepción del público en general es feliz, nunca cae en la frialdad. Barrionuevo considera que la música de estos pagos, sobre todo en Latinoamérica, «es muy respetada desde hace mucho. Al ser una banda argentina te da un plus para los curiosos y los que están atentos a la música. Después está Internet: ellos saben lo que hacés y se comunican con vos. Ese intercambio es fabuloso, y hay productores que se animan a llevarte a pesar de no sonar en la radio, porque te escucharon en las plataformas digitales. En todos estos lugares le dan mucha más cabida a la música independiente. En nuestro país no lo siento tanto así. Las bandas alternativas siempre están creciendo en todo el mundo y hay que darles la importancia que se merecen. Y los medios y los públicos atentos son más receptivos a lo que está pasando, a lo nuevo».